Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
El 22 de diciembre del 2006
papá compró la lotería nacional.
Ansiaba el dinero ganar,
pagaría todas sus deudas
y la quiebra, no sería más.
La presión,
fuerte hasta las venas.
Nada que el ron
no apaciguara en la quema de la garganta.
Si no ganaba,
la suerte de una desafortunada sería para mal.
Pasó la noche y el premio estuvo casi en sus manos.
Un número le separó a fuerza de lograrlo.
Tomó mucho esa noche en la cantina;
su ropa, en licor estaba borracha,
y las ganas de matar a alguien,
eran de adivinar.
Quitó la sabana de mi cuerpo
y con el cuero y la hebilla de hierro,
golpeó, golpeó, golpeó
golpeó muchas veces...
Odió por primera vez haber fallado tantas veces la muerte,
pero viví para contarte esto,
y el porqué aborrezco
los premios que dejaron morir
todo mi cariño.
papá compró la lotería nacional.
Ansiaba el dinero ganar,
pagaría todas sus deudas
y la quiebra, no sería más.
La presión,
fuerte hasta las venas.
Nada que el ron
no apaciguara en la quema de la garganta.
Si no ganaba,
la suerte de una desafortunada sería para mal.
Pasó la noche y el premio estuvo casi en sus manos.
Un número le separó a fuerza de lograrlo.
Tomó mucho esa noche en la cantina;
su ropa, en licor estaba borracha,
y las ganas de matar a alguien,
eran de adivinar.
Quitó la sabana de mi cuerpo
y con el cuero y la hebilla de hierro,
golpeó, golpeó, golpeó
golpeó muchas veces...
Odió por primera vez haber fallado tantas veces la muerte,
pero viví para contarte esto,
y el porqué aborrezco
los premios que dejaron morir
todo mi cariño.
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