Antonio
Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
I
Los abuelos regalan sus cuidados
a los nietos en forma de cariño,
y no hay mejor recuerdo para un niño
que los sueños que guardan sus legados.
Esos seres queridos tan amados
te hacen un cálido y furtivo guiño,
y mientras, con su amor darán aliño
a la salsa de sueños macerados.
Sin que exprese mi boca el pensamiento,
con los ojos le dicto mi ilusión
al cálamo que plasma mi momento.
Pues, solo la expresión del sentimiento
es motivo de esta reflexión
que hace a mi corazón, te mande aliento.
II
Con tesón y moral inquebrantable
la mitad de tu vida con anhelo,
pasaste siendo guía inseparable
y el bálsamo de fuerza y de consuelo.
Con tu poca salud tan saludable,
conseguiste te diera aquel chiquillo
el vigor que te hizo invulnerable;
y el hombre amable, ecuánime y sencillo,
con toda su pasión y su energía
se quiso dedicar a lazarillo
del niño que le diera compañía,
en el nunca jamás de nuestro mundo
que fuimos construyendo día a día.
Por ello, con el don meditabundo
donde queda grabada mi vivencia,
dejo mi sentimiento más profundo
y orgulloso en tus manos mi inocencia.
Los abuelos regalan sus cuidados
a los nietos en forma de cariño,
y no hay mejor recuerdo para un niño
que los sueños que guardan sus legados.
Esos seres queridos tan amados
te hacen un cálido y furtivo guiño,
y mientras, con su amor darán aliño
a la salsa de sueños macerados.
Sin que exprese mi boca el pensamiento,
con los ojos le dicto mi ilusión
al cálamo que plasma mi momento.
Pues, solo la expresión del sentimiento
es motivo de esta reflexión
que hace a mi corazón, te mande aliento.
II
Con tesón y moral inquebrantable
la mitad de tu vida con anhelo,
pasaste siendo guía inseparable
y el bálsamo de fuerza y de consuelo.
Con tu poca salud tan saludable,
conseguiste te diera aquel chiquillo
el vigor que te hizo invulnerable;
y el hombre amable, ecuánime y sencillo,
con toda su pasión y su energía
se quiso dedicar a lazarillo
del niño que le diera compañía,
en el nunca jamás de nuestro mundo
que fuimos construyendo día a día.
Por ello, con el don meditabundo
donde queda grabada mi vivencia,
dejo mi sentimiento más profundo
y orgulloso en tus manos mi inocencia.
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