Ojos de mapache

capinacho

Poeta recién llegado
Esperaría en este bosque los deliciosos frutos de la vida y bajaría al arroyo para sumergirlos en agua, tomaría con mis manos esas bellotas o quizá un insecto, o quizá atraparía con mis manos un pez. Lo que traiga la vida es bueno. Con alto grado de esfuerzo he logrado pensar que el amor pudo convertirse en falta de raciocinio y así quise ser humano. Humano torcido no cuadrúpedo que gusta de manipular su naturaleza. Pude experimentar de manera totalmente inexplicable el deseo hacia una humana, fue casualidad quizá o un defecto en mi instinto que me llevo a verla cada día a la cocina de su casa, con su mirada sublime y su corazón bondadoso me provocó suspiros y el más loco comportamiento, mi vida corrió peligro muchas veces y mi corazón henchido sufrió indescriptible dolor sin ningúna razón al saberme diferente a aquella criatura, que a excepción de ser omnívoro nada era compatible entre los dos. Me vine al bosque y la naturaleza me dio una cura, me regresó a mi nicho y mi identidad, ahora comprendo mejor las cosas y se que a este arroyo, a estos árboles les encanta mi compañía, y ahora pienso que el ser humano es una criatura extraña, valiosa y compleja y que nunca serán domesticados.
 
Esperaría en este bosque los deliciosos frutos de la vida y bajaría al arroyo para sumergirlos en agua, tomaría con mis manos esas bellotas o quizá un insecto, o quizá atraparía con mis manos un pez. Lo que traiga la vida es bueno. Con alto grado de esfuerzo he logrado pensar que el amor pudo convertirse en falta de raciocinio y así quise ser humano. Humano torcido no cuadrúpedo que gusta de manipular su naturaleza. Pude experimentar de manera totalmente inexplicable el deseo hacia una humana, fue casualidad quizá o un defecto en mi instinto que me llevo a verla cada día a la cocina de su casa, con su mirada sublime y su corazón bondadoso me provocó suspiros y el más loco comportamiento, mi vida corrió peligro muchas veces y mi corazón henchido sufrió indescriptible dolor sin ningúna razón al saberme diferente a aquella criatura, que a excepción de ser omnívoro nada era compatible entre los dos. Me vine al bosque y la naturaleza me dio una cura, me regresó a mi nicho y mi identidad, ahora comprendo mejor las cosas y se que a este arroyo, a estos árboles les encanta mi compañía, y ahora pienso que el ser humano es una criatura extraña, valiosa y compleja y que nunca serán domesticados.
Interesante, a veces un cambio de piel, no está de más, saludos!!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba