Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
El amor es un velero
en donde el viento del deseo
suavemente hincha sus velas,
nos mueve sin sentido,
pero con dirección cierta,
nos fuerza en lo débil
de nuestra condición,
es un leve sonido
que grita en el silencio
de nuestra eterna alma,
y nos enlaza
casi siempre a lo divino.
El amor es un velero
que invita a subir a bordo,
coge el timón de tu vida
y te une a un pasajero
que tú ni conocías,
te hace sentir libre
y a la vez
pesado de recuerdos.
El amor es un velero
que navega en nuestra conciencia
sin ser un marinero,
sientes su presencia
si amas a alguien
aunque este lejos,
lo tendrás siempre cerca
pegado al corazón,
a la piel como esencia,
ese olor a sentimiento
que dibuja su presencia.
en donde el viento del deseo
suavemente hincha sus velas,
nos mueve sin sentido,
pero con dirección cierta,
nos fuerza en lo débil
de nuestra condición,
es un leve sonido
que grita en el silencio
de nuestra eterna alma,
y nos enlaza
casi siempre a lo divino.
El amor es un velero
que invita a subir a bordo,
coge el timón de tu vida
y te une a un pasajero
que tú ni conocías,
te hace sentir libre
y a la vez
pesado de recuerdos.
El amor es un velero
que navega en nuestra conciencia
sin ser un marinero,
sientes su presencia
si amas a alguien
aunque este lejos,
lo tendrás siempre cerca
pegado al corazón,
a la piel como esencia,
ese olor a sentimiento
que dibuja su presencia.
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