A contra luz.
Poeta asiduo al portal
Cuento solo el final.
Y resultó que mi piel
suavemente cabalgaba
sobre la piel de su cuerpo
tiernamente erizada.
Y seguimos al compás
de un ritmo que fue creciendo
con suspiros y miradas,
con loas al gran encuentro.
Y se agigantó el ritmo,
las pieles casi fundidas
marcando con mi sudor
su silueta en la cama.
La recompensa esperada
a buen tiempo fue lograda
y su piel junto a mi piel
por siempre están abrazadas.
De Mijares , sí.
Y resultó que mi piel
suavemente cabalgaba
sobre la piel de su cuerpo
tiernamente erizada.
Y seguimos al compás
de un ritmo que fue creciendo
con suspiros y miradas,
con loas al gran encuentro.
Y se agigantó el ritmo,
las pieles casi fundidas
marcando con mi sudor
su silueta en la cama.
La recompensa esperada
a buen tiempo fue lograda
y su piel junto a mi piel
por siempre están abrazadas.
De Mijares , sí.