Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Soy el hueso de una montaña,
el ojo de un silencio recién nacido,
la verdad escondida en tus zapatos,
un eco que siempre vuela hacia la luna,
examino los números que crecen en los tejados,
araño instantes desahuciados,
recorro las líneas de tus manos, no sé que diré mañana
cuando los nidos delgados fabriquen canciones con brisa,
la noches sedientas me llaman para desnudarme de mi sangre,
quiero vivir en tus minutos rojos,
caricias paracaidistas, latidos por correo electrónico,
las nubes se apartan cuando mi voz te busca
en lo que escriben las miradas de los espejos,
tus besos son canciones que funcionan como la lluvia joven,
soy caminante del agua que brilla, amante de tu piel húmeda,
palabras siempre palabras para el planeta de lo sueños.
el ojo de un silencio recién nacido,
la verdad escondida en tus zapatos,
un eco que siempre vuela hacia la luna,
examino los números que crecen en los tejados,
araño instantes desahuciados,
recorro las líneas de tus manos, no sé que diré mañana
cuando los nidos delgados fabriquen canciones con brisa,
la noches sedientas me llaman para desnudarme de mi sangre,
quiero vivir en tus minutos rojos,
caricias paracaidistas, latidos por correo electrónico,
las nubes se apartan cuando mi voz te busca
en lo que escriben las miradas de los espejos,
tus besos son canciones que funcionan como la lluvia joven,
soy caminante del agua que brilla, amante de tu piel húmeda,
palabras siempre palabras para el planeta de lo sueños.