MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
No tendré que decirlo, no lo igualo
porque sé lo que sentí aquí contigo,
será siempre mi presente tu abrigo
del que vivo con el aire que exhalo.
Sé que me faltará tu hermoso halo,
pero sé que encaminaré a ser testigo
del amor que dejó de ser un mendigo.
El tiempo nos dio éste fallido regalo.
No habrá palabra que releve mi voz,
ni caricia que describa éste candor,
solo habrá un silencio entre un beso;
susurrándonos pasión con el altavoz
de la sonrisa dormida del armador,
de un te quiero profundo y expreso.
Odell.