felipe4012
Poeta recién llegado
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo, con letras invisibles e inoloras; mas no por ello, menos apasionadas.
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo, para que nunca se te olvide, para que cada vez que te quites esa carga inútil a la moda, la tinta de mis besos conmueva tu mente.
Voy a escribirlo y voy ensañarte que los tatuajes y las cicatrices no son lo más indeleble que puede soportar la piel.
Vas a ver como lo escribo, aunque en este proceso la vista es lo menos importante.
Vas a sentir como lo escribo, pero estarás confundida, descubrirás que no tenías ni idea de lo que es sensibilidad.
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo y vas a querer que lo vuelva a escribir.
Lo haré, y querrás experimentar de nuevo cada línea, cada curva, cada inflexión.
Lo escribiré de forma suave y pausada, con un ritmo tan lento que no sabrás por qué se acelera tanto tu corazón.
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo con una caligrafía tan perfecta, que vas a desear aprender a escribir así, para ello te prestaré mi cuerpo.
Luego dirás: Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo.
Después de eso, ya no habrán letras ni abecedarios, ni historia ni contexto. Al fin seremos sólo tú y yo.
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo, para que nunca se te olvide, para que cada vez que te quites esa carga inútil a la moda, la tinta de mis besos conmueva tu mente.
Voy a escribirlo y voy ensañarte que los tatuajes y las cicatrices no son lo más indeleble que puede soportar la piel.
Vas a ver como lo escribo, aunque en este proceso la vista es lo menos importante.
Vas a sentir como lo escribo, pero estarás confundida, descubrirás que no tenías ni idea de lo que es sensibilidad.
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo y vas a querer que lo vuelva a escribir.
Lo haré, y querrás experimentar de nuevo cada línea, cada curva, cada inflexión.
Lo escribiré de forma suave y pausada, con un ritmo tan lento que no sabrás por qué se acelera tanto tu corazón.
Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo con una caligrafía tan perfecta, que vas a desear aprender a escribir así, para ello te prestaré mi cuerpo.
Luego dirás: Voy a escribir mi nombre en tu cuerpo.
Después de eso, ya no habrán letras ni abecedarios, ni historia ni contexto. Al fin seremos sólo tú y yo.