Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En los huesos de la ciudad
habitan las voces
de las palabras sin eco,
sueños que se arrastran
por la piel de lo imposible,
allí la risa es cruel
porque sabe a mentira,
cada segundo muere un beso,
el sol pasa de largo
y el agua es la presa
de los cazadores furtivos,
escondidas en sus ojos
sus gentes ya no esperan,
han aprendido que la vida
nunca pregunta nada.
habitan las voces
de las palabras sin eco,
sueños que se arrastran
por la piel de lo imposible,
allí la risa es cruel
porque sabe a mentira,
cada segundo muere un beso,
el sol pasa de largo
y el agua es la presa
de los cazadores furtivos,
escondidas en sus ojos
sus gentes ya no esperan,
han aprendido que la vida
nunca pregunta nada.