Nommo
Poeta veterano en el portal
Te fuiste, con tus andares sensuales,
a las aguas termales, espumantes y viscosas,
calientes y cenagosas, para tu reposo.
Pero yo ¡ Soy tu esposo !
Quisiera verte las bragas, porque eres una maga del disfrute.
Y no me dejas probar ese puchero de lentejas que con tanto cariño guisaste, el otro día,
para tu prima María. Oh, lo que yo daría por ganar un concurso de dibujo,
ya que soy aprendiz de brujo, y con ello, volverías a mí.
Más una medalla de oro, por buen gimnasta olímpico.
¿ Qué mérito he de tener, para gozar de tus pechos, y darte placer ?
Ahora, me conformo con las mazorcas, que caliento en una estufa.
Les añado mantequilla y las muerdo, mientras que tú la esponja enjabonada estrujas.
Y te bañas, frente a las cabras, las vacas y los cerdos.
Te vas, y te pierdo. En esos montes feroces, donde los caballos son adiestrados, y no dan coces.
¡ Vuelve a casa ! ¡ Vuelve ! Pues la vida es un milagro.
Dame motivos para que pueda sonreír, mañana por la mañana.
Tráeme el desayuno a la cama, con croissant y zumo de naranjas, recién exprimidas.
Por favor, mi vida. No me abandones.
Porque sin ti, la Muerte me está pisando los talones.
a las aguas termales, espumantes y viscosas,
calientes y cenagosas, para tu reposo.
Pero yo ¡ Soy tu esposo !
Quisiera verte las bragas, porque eres una maga del disfrute.
Y no me dejas probar ese puchero de lentejas que con tanto cariño guisaste, el otro día,
para tu prima María. Oh, lo que yo daría por ganar un concurso de dibujo,
ya que soy aprendiz de brujo, y con ello, volverías a mí.
Más una medalla de oro, por buen gimnasta olímpico.
¿ Qué mérito he de tener, para gozar de tus pechos, y darte placer ?
Ahora, me conformo con las mazorcas, que caliento en una estufa.
Les añado mantequilla y las muerdo, mientras que tú la esponja enjabonada estrujas.
Y te bañas, frente a las cabras, las vacas y los cerdos.
Te vas, y te pierdo. En esos montes feroces, donde los caballos son adiestrados, y no dan coces.
¡ Vuelve a casa ! ¡ Vuelve ! Pues la vida es un milagro.
Dame motivos para que pueda sonreír, mañana por la mañana.
Tráeme el desayuno a la cama, con croissant y zumo de naranjas, recién exprimidas.
Por favor, mi vida. No me abandones.
Porque sin ti, la Muerte me está pisando los talones.
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