ludmila
Poeta veterano en el portal
Agorero el anhelar de tus bordes
que consternan el ambicioso paladar de las pieles.
Una cúpula de bastiones sumergida en el ámbar
de un amor intrépido en deseos,
esculpe el delicioso adonis del delirio
que habita en la hondura de tus ojos.
Hálito de fantasmas que descansan
en la extrañeza como lobos sedientos
de dientes y lenguas erizadas en las fauces
de un oxímetro que sólo marca el pulso de mi sangre
y que existe sólo al viento y en la sombra.
que consternan el ambicioso paladar de las pieles.
Una cúpula de bastiones sumergida en el ámbar
de un amor intrépido en deseos,
esculpe el delicioso adonis del delirio
que habita en la hondura de tus ojos.
Hálito de fantasmas que descansan
en la extrañeza como lobos sedientos
de dientes y lenguas erizadas en las fauces
de un oxímetro que sólo marca el pulso de mi sangre
y que existe sólo al viento y en la sombra.