Sólo queda la esperanza

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no existen paraísos
ni Adanes ni Evas,
ni cuentos con finales felices
ni luces al final del camino
ni fábulas con princesas.

Ya no existen
castillos en las nubes
ni tumultos en la arena,
ni sagrarios ni sepulcros
ni una cena para dos en tu cadera.

Se han marchitado los besos que me diste
dime amor dónde aprendiste a marchitarlos,
me he quedado sin aliento lo confieso
a veces creo que hay algo bueno
en esto de decirnos adiós.

Pero luego vuelvo a ver a mi destino
y es solo un mercader sin mercancía
un duende opaco que ha perdido su arcoíris
una cuenta en blanco sin garantías.

Ya no existen
arañazos en la espalda
ni crucigramas que se llenen con amor,
ni una escalera para subir al cielo
desde que marchitas los besos
ya no hay Lucifer ni Dios.

Lo confieso, ya no soy yo,
soy un fantasma
que vaga triste en tu recuerdo,
ay Dios…
no permitas que se me hielen los huesos
alcánzame una tentación.

Se han marchitado las risas que me oíste
las malas lenguas parece que han triunfado...
pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza.
 
Ya no existen paraísos
ni Adanes ni Evas,
ni cuentos con finales felices
ni luces al final del camino
ni fábulas con princesas.

Ya no existen
castillos en las nubes
ni tumultos en la arena,
ni sagrarios ni sepulcros
ni una cena para dos en tu cadera.

Se han marchitado los besos que me diste
dime amor dónde aprendiste a marchitarlos,
me he quedado sin aliento lo confieso
a veces creo que hay algo bueno
en esto de decirnos adiós.

Pero luego vuelvo a ver a mi destino
y es solo un mercader sin mercancía
un duende opaco que ha perdido su arcoíris
una cuenta en blanco sin garantías.

Ya no existen
arañazos en la espalda
ni crucigramas que se llenen con amor,
ni una escalera para subir al cielo
desde que marchitas los besos
ya no hay Lucifer ni Dios.

Lo confieso, ya no soy yo,
soy un fantasma
que vaga triste en tu recuerdo,
ay Dios…
no permitas que se me hielen los huesos
alcánzame una tentación.

Se han marchitado las risas que me oíste
las malas lenguas parece que han triunfado...
pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza.
ojalá se mantenga viva, mientras tú te levantes, grato leerte
 
Un poema muy sonoro, como una canción.
Bien compuesto, y con amplio vocabulario.
Enriquecido con el sentimiento de pobreza.
Lo cuál es una paradoja, pero resulta conmovedor.
Como esas películas de cine mudo, en blanco y negro.
 
Tener esperanza ya es bastante, en ocasiones se pierde hasta eso y entonces sí que se vuelve uno un fantasma de pies a cabeza,:) me gusta su poema, fluye de principio a fin, encantada de leerle, saludos!
 
Ya no existen paraísos
ni Adanes ni Evas,
ni cuentos con finales felices
ni luces al final del camino
ni fábulas con princesas.

Ya no existen
castillos en las nubes
ni tumultos en la arena,
ni sagrarios ni sepulcros
ni una cena para dos en tu cadera.

Se han marchitado los besos que me diste
dime amor dónde aprendiste a marchitarlos,
me he quedado sin aliento lo confieso
a veces creo que hay algo bueno
en esto de decirnos adiós.

Pero luego vuelvo a ver a mi destino
y es solo un mercader sin mercancía
un duende opaco que ha perdido su arcoíris
una cuenta en blanco sin garantías.

Ya no existen
arañazos en la espalda
ni crucigramas que se llenen con amor,
ni una escalera para subir al cielo
desde que marchitas los besos
ya no hay Lucifer ni Dios.

Lo confieso, ya no soy yo,
soy un fantasma
que vaga triste en tu recuerdo,
ay Dios…
no permitas que se me hielen los huesos
alcánzame una tentación.

Se han marchitado las risas que me oíste
las malas lenguas parece que han triunfado...
pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza.
Me ha gustado mucho, la esperanza es lo último que se pierde y tú lo dejas claro en tus bellos y certeros versos amigo Robsalz. Un abrazo. Paco.
 
Ya no existen paraísos
ni Adanes ni Evas,
ni cuentos con finales felices
ni luces al final del camino
ni fábulas con princesas.

Ya no existen
castillos en las nubes
ni tumultos en la arena,
ni sagrarios ni sepulcros
ni una cena para dos en tu cadera.

Se han marchitado los besos que me diste
dime amor dónde aprendiste a marchitarlos,
me he quedado sin aliento lo confieso
a veces creo que hay algo bueno
en esto de decirnos adiós.

Pero luego vuelvo a ver a mi destino
y es solo un mercader sin mercancía
un duende opaco que ha perdido su arcoíris
una cuenta en blanco sin garantías.

Ya no existen
arañazos en la espalda
ni crucigramas que se llenen con amor,
ni una escalera para subir al cielo
desde que marchitas los besos
ya no hay Lucifer ni Dios.

Lo confieso, ya no soy yo,
soy un fantasma
que vaga triste en tu recuerdo,
ay Dios…
no permitas que se me hielen los huesos
alcánzame una tentación.

Se han marchitado las risas que me oíste
las malas lenguas parece que han triunfado...
pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza.


TRistemente bello , me gusta mucho este poema triste y me quedo con estos versos "pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza. Usa amigo es as , y vive porque nada esta perdido.- Un abrazo.-
 
Ya no existen paraísos
ni Adanes ni Evas,
ni cuentos con finales felices
ni luces al final del camino
ni fábulas con princesas.

Ya no existen
castillos en las nubes
ni tumultos en la arena,
ni sagrarios ni sepulcros
ni una cena para dos en tu cadera.

Se han marchitado los besos que me diste
dime amor dónde aprendiste a marchitarlos,
me he quedado sin aliento lo confieso
a veces creo que hay algo bueno
en esto de decirnos adiós.

Pero luego vuelvo a ver a mi destino
y es solo un mercader sin mercancía
un duende opaco que ha perdido su arcoíris
una cuenta en blanco sin garantías.

Ya no existen
arañazos en la espalda
ni crucigramas que se llenen con amor,
ni una escalera para subir al cielo
desde que marchitas los besos
ya no hay Lucifer ni Dios.

Lo confieso, ya no soy yo,
soy un fantasma
que vaga triste en tu recuerdo,
ay Dios…
no permitas que se me hielen los huesos
alcánzame una tentación.

Se han marchitado las risas que me oíste
las malas lenguas parece que han triunfado...
pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza.

Todavia esa esperanza resbala entre esa magnitud de
amor, un poema lleno de texturas que son como
una plena destilacion de sentimientos. bella garganta
de sensaciones que son drenaje para los sentimientos.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Ya no existen paraísos
ni Adanes ni Evas,
ni cuentos con finales felices
ni luces al final del camino
ni fábulas con princesas.

Ya no existen
castillos en las nubes
ni tumultos en la arena,
ni sagrarios ni sepulcros
ni una cena para dos en tu cadera.

Se han marchitado los besos que me diste
dime amor dónde aprendiste a marchitarlos,
me he quedado sin aliento lo confieso
a veces creo que hay algo bueno
en esto de decirnos adiós.

Pero luego vuelvo a ver a mi destino
y es solo un mercader sin mercancía
un duende opaco que ha perdido su arcoíris
una cuenta en blanco sin garantías.

Ya no existen
arañazos en la espalda
ni crucigramas que se llenen con amor,
ni una escalera para subir al cielo
desde que marchitas los besos
ya no hay Lucifer ni Dios.

Lo confieso, ya no soy yo,
soy un fantasma
que vaga triste en tu recuerdo,
ay Dios…
no permitas que se me hielen los huesos
alcánzame una tentación.

Se han marchitado las risas que me oíste
las malas lenguas parece que han triunfado...
pero tengo un as escondido entre mi manga,
una rosa que es digna de pecado
y que mantiene mi esperanza.


Todavia esa esperanza resbala entre esa magnitud de
amor, un poema lleno de texturas que son como
una plena destilacion de sentimientos. bella garganta
de sensaciones que son drenaje para los sentimientos.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba