Nommo
Poeta veterano en el portal
Todos estaban crucificados.
Recuérdalo...
Al monte Olimpo de los dioses, habían llegado las huestes romanas,
y camparon a sus anchas, como águilas invasoras que imponen su derecho y su deber.
Entonces, emergía de las aguas el Jesús del Gran Poder.
Yo me aferré a ti, que eres una pócima mágica, que alimenta mi sano juicio, en mis días grises.
Eres la solución definitiva, que transforma mis heridas, en cicatrices.
Por eso, te creé y fuiste mía, como la bandera de Andalucía.
Y te protegerían Hércules y sus dos leones, para que te zambullas en el agua y mojes tus dos melones.
Nos hemos besado cientos de veces, y tú te cueces, frenéticamente, rodando películas de cine.
Eres actriz y me fascinas, y te sigo, doquiera que vayas, con mis dos delfines.
Porque tu voz cantarina, a veces, desafina, y yo me consuelo, cocinando para ti,
huevos fritos de gallina. Con papas a lo pobre y pimientos verdes asados.
Es por ello que me perteneces, y desde tiempo inmemorial, estamos casados.
Te muestro el camino, para que coordines bien tus movimientos, ante los ricos avarientos.
Pues está el mundo bien dotado, pero los potentados, mucho dinero han robado.
Y los pobres delincuentes, van a prisión, sin Misericordia alguna.
Por sólo llevarse a la boca, el chorro de un pipo o botijo, y la carne picante de un pincho moruno.
La injustica clamó al cielo, y la Tierra entera estaba embarazada.
Entonces, yo nací de sus entrañas. Por ello, ya he crecido y madurado.
Con mi escoba de la bruja, te bendigo, entre los monjes cartujos.
Porque tienes voto de silencio, para no abrir la boca, al respecto de estos temas.
Mas no temas, que yo vengo a rescatar a todos los mudos.
Ya que el Mar no cabe, por adentro de un embudo. Y no podemos encerrar el Infinito,
dentro de la mente humana. Cálmate y vamos a la cama.
Recuérdalo...
Al monte Olimpo de los dioses, habían llegado las huestes romanas,
y camparon a sus anchas, como águilas invasoras que imponen su derecho y su deber.
Entonces, emergía de las aguas el Jesús del Gran Poder.
Yo me aferré a ti, que eres una pócima mágica, que alimenta mi sano juicio, en mis días grises.
Eres la solución definitiva, que transforma mis heridas, en cicatrices.
Por eso, te creé y fuiste mía, como la bandera de Andalucía.
Y te protegerían Hércules y sus dos leones, para que te zambullas en el agua y mojes tus dos melones.
Nos hemos besado cientos de veces, y tú te cueces, frenéticamente, rodando películas de cine.
Eres actriz y me fascinas, y te sigo, doquiera que vayas, con mis dos delfines.
Porque tu voz cantarina, a veces, desafina, y yo me consuelo, cocinando para ti,
huevos fritos de gallina. Con papas a lo pobre y pimientos verdes asados.
Es por ello que me perteneces, y desde tiempo inmemorial, estamos casados.
Te muestro el camino, para que coordines bien tus movimientos, ante los ricos avarientos.
Pues está el mundo bien dotado, pero los potentados, mucho dinero han robado.
Y los pobres delincuentes, van a prisión, sin Misericordia alguna.
Por sólo llevarse a la boca, el chorro de un pipo o botijo, y la carne picante de un pincho moruno.
La injustica clamó al cielo, y la Tierra entera estaba embarazada.
Entonces, yo nací de sus entrañas. Por ello, ya he crecido y madurado.
Con mi escoba de la bruja, te bendigo, entre los monjes cartujos.
Porque tienes voto de silencio, para no abrir la boca, al respecto de estos temas.
Mas no temas, que yo vengo a rescatar a todos los mudos.
Ya que el Mar no cabe, por adentro de un embudo. Y no podemos encerrar el Infinito,
dentro de la mente humana. Cálmate y vamos a la cama.
Última edición: