La verdad

angelsinalma

Poeta recién llegado
¿Sabes lo que me pides?,

supongo doncella por tus

lágrimas, que algún ángel

se vistió de silencio…

Hoy el invierno es tibio, y los

pliegues del camino se abren

por mis pasos., ¡y tú quieres

la verdad! .

La encontrarás en los labios

de la bruja del tiempo,

quien con sus besos enterró

al duende ingenuo, dando a luz

un dragón en mi oscuridad.

¿No lo entiendes?

dejé de ser roca inerte,

la cual su único anhelo era,

ser bañado por los mares de las hadas,

y se partía cuando nos estaban más.

¿Quieres que recuerde el amor?,

o lo que el capricho de la luna

dictaba, cuando la inocencia

de mi alma se aferraba,

a cualquier espejismo casual,

y se desarmaba en los rastros

de la ausencia.

Hoy puedo decir que,

el misterio quedó obsoleto, y dueño

de las caricias, no es ni siquiera el aire,

y menos se puede obligar al crepúsculo

a quedarse,

cuando no se quiere quedar.

¡Si, te nombré el amor!

es el que me acompaña en la

tierna soledad, o en los suspiros de las

princesas, hasta en la sonrisa o el desgano

de las bestias.

¡Tú no quieres la verdad!

supongo que la lluvia te encontró

en una esquina, y ningún sol

Se ofreció a secarte, hasta los

susurros de los minotauros

se esfumaron, en el laberinto

de la realidad.

¡Esa es mi verdad!

no diré lo que buscas escuchar,

y aunque no lo creas también disfruto el gris

del arcoíris, aprendí

lo que sin querer,

me regaló tu adiós.
 
¿Sabes lo que me pides?,

supongo doncella por tus

lágrimas, que algún ángel

se vistió de silencio…

Hoy el invierno es tibio, y los

pliegues del camino se abren

por mis pasos., ¡y tú quieres

la verdad! .

La encontrarás en los labios

de la bruja del tiempo,

quien con sus besos enterró

al duende ingenuo, dando a luz

un dragón en mi oscuridad.

¿No lo entiendes?

dejé de ser roca inerte,

la cual su único anhelo era,

ser bañado por los mares de las hadas,

y se partía cuando nos estaban más.

¿Quieres que recuerde el amor?,

o lo que el capricho de la luna

dictaba, cuando la inocencia

de mi alma se aferraba,

a cualquier espejismo casual,

y se desarmaba en los rastros

de la ausencia.

Hoy puedo decir que,

el misterio quedó obsoleto, y dueño

de las caricias, no es ni siquiera el aire,

y menos se puede obligar al crepúsculo

a quedarse,

cuando no se quiere quedar.

¡Si, te nombré el amor!

es el que me acompaña en la

tierna soledad, o en los suspiros de las

princesas, hasta en la sonrisa o el desgano

de las bestias.

¡Tú no quieres la verdad!

supongo que la lluvia te encontró

en una esquina, y ningún sol

Se ofreció a secarte, hasta los

susurros de los minotauros

se esfumaron, en el laberinto

de la realidad.

¡Esa es mi verdad!

no diré lo que buscas escuchar,

y aunque no lo creas también disfruto el gris

del arcoíris, aprendí

lo que sin querer,

me regaló tu adiós.
Bello poema de amor y vida enmarcado en una sensible y certera escritura. Me ha gustado amigo Angel. Un abrazo. Paco.
 
La verdad a veces no es muy grata a los ojos pero debe existir siempre, sensible escrito, un placer leerte, saludos!
 

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