Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
...
A veces,
siento mi propio tiempo tan ajeno a mí,
como mi nombre en boca de alguien más.
Siento también, como si debiera ese tiempo
a no se quien; que no me lo quita, simplemente
porque no se le antoja y encima, amablemente,
me lo sigue prestando.
A veces,
me creo incorpóreo, invisible a los demás
(como que si no hablo no me notan) y pienso
que de no apartarme, me atravesarían como
una puerta de viento. Se me antoja también,
que el micro se detiene para los demás, no por mí.
Entonces, aprovecho y subo. Si no, creo firmemente
que no se detendría.
Otras veces,
caigo profundamente dentro mío;
y convencido de mí, me siento más seguro.
Estoy en un lugar que reconozco, por suerte.
Tanto, que repuesto salgo a firme paso de fe,
y los invisibles son los demás. Pero al punto caigo...
Y pasa el tiempo sin que te crea posible, ni me veas;
ajeno, inseguro, inasible amor.
©JuanOriental