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sucia, pero sincera y real confesión... ME GUSTÓ, por eso le dí clik al me gusta,, JAJAJA
Saludos y un abrazo sabatino, dani.
 
sucia, pero sincera y real confesión... ME GUSTÓ, por eso le dí clik al me gusta,, JAJAJA
Saludos y un abrazo sabatino, dani.

real...? jajaja sí, tienes razón, muy real; creo que me equivoqué de foro... jajaja
un abrazo grande y gracias por leer estos versos, aunque tengan un poco de sangre, Romi. ;)
 
real...? jajaja sí, tienes razón, muy real; creo que me equivoqué de foro... jajaja
un abrazo grande y gracias por leer estos versos, aunque tengan un poco de sangre, Romi. ;)

no todo lo real se escribe en en ese foro, che, jajaja,,, lo real es mi cansancio y el sueño que tengo ;)
 
no todo lo real se escribe en en ese foro, che, jajaja,,, lo real es mi cansancio y el sueño que tengo ;)
see... ya sé. bueno, descansa y sueña lindo. Ah, ya sabes qué hacer si te dan un beso de esos amargos. sigue mi ejemplo... pero no a raja tabla, es muy doloroso. jajaja
 
En las noches me dabas tu amargo beso.
Ese que sabía a anticonceptivo y pérdida,
hojitas de afeitar oxidadas, viruta de smog
y dentífrico rancio.

Como siempre lo guardaba entre mis labios
y me dormía envenenando la almohada.

Luego, en la mañana, cuando tú ya no estabas,
sometía mi silencio al vigor
del cepillo de dientes eléctrico.
La sangre abundaba, pero el dolor
ya dejaba de saber a muerte.
Lo más penoso eran las llagas de la boca
que al rojo vivo gritaban
los escombros ocultos en las sábanas.

Finalmente, me lavaba la cara, hacía gárgaras con lejía
y escupía en el lavamanos un pedazo de tu cadáver,
el que quedaba entre la piel seca de mis labios.

Así hice todos los días,
durante un año,
hasta que no quedó nada de ti.
Duelo maximo, tan solo un año para beber esas formas
olvidaddas, una catapulta de trazados que escenografimente
paralizan el climax abonado de la realidad temblorosa.
excelente. saludos amables e luzyabsenta
 
Estupendo me gustóeso de tomar lejía jaja y en general muy bien llevado tu poema surrealista
 
En las noches me dabas tu amargo beso.
Ese que sabía a anticonceptivo y pérdida,
hojitas de afeitar oxidadas, viruta de smog
y dentífrico rancio.

Como siempre lo guardaba entre mis labios
y me dormía envenenando la almohada.

Luego, en la mañana, cuando tú ya no estabas,
sometía mi silencio al vigor
del cepillo de dientes eléctrico.
La sangre abundaba, pero el dolor
ya dejaba de saber a muerte.
Lo más penoso eran las llagas de la boca
que al rojo vivo gritaban
los escombros ocultos en las sábanas.

Finalmente, me lavaba la cara, hacía gárgaras con lejía
y escupía en el lavamanos un pedazo de tu cadáver,
el que quedaba entre la piel seca de mis labios.

Así hice todos los días,
durante un año,
hasta que no quedó nada de ti.
Un tanto sangriento, pero ingenioso... un abrazo amigo, que vaya todo muy bien.
 
En las noches me dabas tu amargo beso.
Ese que sabía a anticonceptivo y pérdida,
hojitas de afeitar oxidadas, viruta de smog
y dentífrico rancio.

Como siempre lo guardaba entre mis labios
y me dormía envenenando la almohada.

Luego, en la mañana, cuando tú ya no estabas,
sometía mi silencio al vigor
del cepillo de dientes eléctrico.
La sangre abundaba, pero el dolor
ya dejaba de saber a muerte.
Lo más penoso eran las llagas de la boca
que al rojo vivo gritaban
los escombros ocultos en las sábanas.

Finalmente, me lavaba la cara, hacía gárgaras con lejía
y escupía en el lavamanos un pedazo de tu cadáver,
el que quedaba entre la piel seca de mis labios.

Así hice todos los días,
durante un año,
hasta que no quedó nada de ti.
Aunque lleve más o menos tiempo, limpiar siempre hace bien. Gracias por escribir Danie. Abrabesos compañero.
 

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