PazYonosoy
pax
Te sientas en frente a las teclas buscando con tus ojos llorosos a la musa que se ha robado la tinta que corría en tus venas. Ya no recuerdas en que momento el lápiz se divorcio de tus dedos pero parece haber sido el comienzo de esta emotiva sequía que encontró forma de hacer la depresión aun mas deprimente al llevarse tu necesidad de escribir. No es la necesidad, es la facilidad. En tiempos pasados escribías y luego sentías pero ahora la pluma busca entre tus vagas lagrimas algún estimulo de prosa. Nada. Esperas que nadie lea esto porque crees que solo es prueba de tu decadencia narrativa. Esperas realmente que alguien te contradiga. Esperas.