Ana Clavero
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hubo un tiempo,
yo lo sé,
en el que los sueños fueron glaucos
-color oceánico de los ojos de las sirenas-
Hubo un momento
-sé que no lo soñé-
En el que los paréntesis
acotaron las derrotas,
se habitaron los abrazos
y a los besos le crecieron labios.
Hubo un instante
-yo estaba allí, doy fe-
en que se rebeló el agua
convirtiendo los robledales en playa.
Hubo un tiempo,
yo lo sé,
-minutos grabados a fuego
en la retina del viento-
en el que hablaron un mismo idioma
un pájaro y un pez.
16/04/07
yo lo sé,
en el que los sueños fueron glaucos
-color oceánico de los ojos de las sirenas-
Hubo un momento
-sé que no lo soñé-
En el que los paréntesis
acotaron las derrotas,
se habitaron los abrazos
y a los besos le crecieron labios.
Hubo un instante
-yo estaba allí, doy fe-
en que se rebeló el agua
convirtiendo los robledales en playa.
Hubo un tiempo,
yo lo sé,
-minutos grabados a fuego
en la retina del viento-
en el que hablaron un mismo idioma
un pájaro y un pez.
16/04/07
Amanecer en la playa de la Cala de Estepona, hoy 16/4/07