Nommo
Poeta veterano en el portal
Es mucho pedir...
Renunciar, tal vez, a un mañana.
Pues se agota la semana.
Sólo, el Ahora.
Solos, tú y yo.
Y en ese instante, la esmeralda voladora.
Que se abre, para dar a luz pimpollos amarillos.
Y el pájaro de la imaginación, se guarece en los pasillos.
Nosotros, mientras, merendamos un bocata de nudillos.
Mas no ha de ser así. No hay boxeo.
Cambiemos de escenario, pues. Lejos del cuadrilátero.
Nos estamos besando...
Las mariposas, en nuestras barrigas, están volando.
¿ Quién lleva las riendas ? ¿ Quién está al mando de esa fusión nuclear ?
Una bomba de Hiroshima va a estallar. ¡ Oh, no ! Nuevamente, pierdo el sentido.
Te vas, y te despides...
Dices que no volverás más, por aquí.
Que notaste cierta violencia en mi comportamiento.
Pues no quiero compartir mis sentimientos. Y soy un rico avariento...
O un gordo magnífico y corpulento.
Renunciar, tal vez, a un mañana.
Pues se agota la semana.
Sólo, el Ahora.
Solos, tú y yo.
Y en ese instante, la esmeralda voladora.
Que se abre, para dar a luz pimpollos amarillos.
Y el pájaro de la imaginación, se guarece en los pasillos.
Nosotros, mientras, merendamos un bocata de nudillos.
Mas no ha de ser así. No hay boxeo.
Cambiemos de escenario, pues. Lejos del cuadrilátero.
Nos estamos besando...
Las mariposas, en nuestras barrigas, están volando.
¿ Quién lleva las riendas ? ¿ Quién está al mando de esa fusión nuclear ?
Una bomba de Hiroshima va a estallar. ¡ Oh, no ! Nuevamente, pierdo el sentido.
Te vas, y te despides...
Dices que no volverás más, por aquí.
Que notaste cierta violencia en mi comportamiento.
Pues no quiero compartir mis sentimientos. Y soy un rico avariento...
O un gordo magnífico y corpulento.
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