César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sí.
Traicionaré a alguien.
Lo sabes y debes asumirlo.
Yo debo soportarlo sin que sea más importante que estar contigo.
Sin que me afecte el pene y nos desgracie esta mañana,
tarde, noche, madrugada
de escapada...
(Los amantes poetas no pueden simplemente ser traidores;
deben serlo conscientes y dolientes, para su mala suerte).
Anda, torpedea con tus manos mis barreras
hazme animal, meta-animal y humano;
deberás emplearte a fondo para que yo olvide.
Ven, con tus años, con tu maña y tu deseo
a arrancarme del camino
-yo quiero arrancarme del camino y transitar hacia el abismo-.
Emplea todo tu arte en seducirme,
en dejarte seducir.
No soy, para nada, un inocente...
yo voy a atraerte aquí, conmigo.
No sé si siento amor.
Se me partió el amor en el sendero
y lo perdí, sí... lo perdí.
tu cuerpo sabe a amor ¿Será el amor?
A celos con tormento, posesión.
tus pechos, labios, cuello...
la barbilla
tus costillas
dibujadas como olitas por mis labios.
El momento.
Despójame de mis remordimientos,
sumérgeme en el cielo de tu sexo.
sexo-amor, penumbra-amor,
café con voces bajas,
jadeos y gemidos,
desnudez, pasión, latidos.
Traicionaré a alguien bueno,
lo sabemos.
Traicionarás a alguien tú también.
Serán dos puñaladas por el alma-pecho-espalda,
a escondidas, con la cara descubierta
¡Y todo por destiempo e indisciplina
de dos locos corazones!
(¿dos "malos" corazones traicioneros?)
que dicen que se aman.
Anda, cometamos el crimen sin más largas.
Será el amor, que ata, quien decida.
La noche se nos viene encima,
nos acribilla el día...
Traicionaré a alguien.
Lo sabes y debes asumirlo.
Yo debo soportarlo sin que sea más importante que estar contigo.
Sin que me afecte el pene y nos desgracie esta mañana,
tarde, noche, madrugada
de escapada...
(Los amantes poetas no pueden simplemente ser traidores;
deben serlo conscientes y dolientes, para su mala suerte).
Anda, torpedea con tus manos mis barreras
hazme animal, meta-animal y humano;
deberás emplearte a fondo para que yo olvide.
Ven, con tus años, con tu maña y tu deseo
a arrancarme del camino
-yo quiero arrancarme del camino y transitar hacia el abismo-.
Emplea todo tu arte en seducirme,
en dejarte seducir.
No soy, para nada, un inocente...
yo voy a atraerte aquí, conmigo.
No sé si siento amor.
Se me partió el amor en el sendero
y lo perdí, sí... lo perdí.
tu cuerpo sabe a amor ¿Será el amor?
A celos con tormento, posesión.
tus pechos, labios, cuello...
la barbilla
tus costillas
dibujadas como olitas por mis labios.
El momento.
Despójame de mis remordimientos,
sumérgeme en el cielo de tu sexo.
sexo-amor, penumbra-amor,
café con voces bajas,
jadeos y gemidos,
desnudez, pasión, latidos.
Traicionaré a alguien bueno,
lo sabemos.
Traicionarás a alguien tú también.
Serán dos puñaladas por el alma-pecho-espalda,
a escondidas, con la cara descubierta
¡Y todo por destiempo e indisciplina
de dos locos corazones!
(¿dos "malos" corazones traicioneros?)
que dicen que se aman.
Anda, cometamos el crimen sin más largas.
Será el amor, que ata, quien decida.
La noche se nos viene encima,
nos acribilla el día...
Noviembre y media luz, 2017. César El Loco.
Última edición: