Nommo
Poeta veterano en el portal
Podemos ser sólo amigos.
Si te interesa, ya sabes que soy el helado de fresa.
La vida sigue, con o sin nosotros.
Yo estoy satisfecho.
Buen provecho.
He querido llegar a lo más alto.
Y así, he probado las mieles del triunfo.
Para darme cuenta de que soy sólo un chiquillo.
Honestamente, a mis 39 años...
Ser consciente de mi infancia que perdura, no me hace daño.
Puedes contar conmigo, o si no, dejarme atrás.
Ya, muchos compadres de mi generación, me adelantaron.
No pude integrar mi Ego o complejo de superioridad.
Siempre, estoy asustado, o soy tímido, o me avergüenzo de lo que siento.
Pero estoy aprendiendo a amarlo. Amar mis sentimientos, ¡ Qué locura !
¿ Y si me siento solo ?
¿ Y si me siento grande y fuerte ?
¿ Y si me siento en deuda con mucha gente ?
También es cierto que sólo sé que no sé nada. Apenas profundizo en mis conocimientos,
resulta que empiezo a experimentar una fusión constante.
Me fundo, en cada Momento.
Y no me lamento.
Es una visión interna...
Como si por dentro de mi mente, hubiera una linterna que me alumbra.
Según Sócrates, ése es el conocimiento verdadero: No sé nada. Luego por tanto, estoy en la cumbre.
Si te interesa, ya sabes que soy el helado de fresa.
La vida sigue, con o sin nosotros.
Yo estoy satisfecho.
Buen provecho.
He querido llegar a lo más alto.
Y así, he probado las mieles del triunfo.
Para darme cuenta de que soy sólo un chiquillo.
Honestamente, a mis 39 años...
Ser consciente de mi infancia que perdura, no me hace daño.
Puedes contar conmigo, o si no, dejarme atrás.
Ya, muchos compadres de mi generación, me adelantaron.
No pude integrar mi Ego o complejo de superioridad.
Siempre, estoy asustado, o soy tímido, o me avergüenzo de lo que siento.
Pero estoy aprendiendo a amarlo. Amar mis sentimientos, ¡ Qué locura !
¿ Y si me siento solo ?
¿ Y si me siento grande y fuerte ?
¿ Y si me siento en deuda con mucha gente ?
También es cierto que sólo sé que no sé nada. Apenas profundizo en mis conocimientos,
resulta que empiezo a experimentar una fusión constante.
Me fundo, en cada Momento.
Y no me lamento.
Es una visión interna...
Como si por dentro de mi mente, hubiera una linterna que me alumbra.
Según Sócrates, ése es el conocimiento verdadero: No sé nada. Luego por tanto, estoy en la cumbre.