Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Un nuevo giro, por no decir el segundo, hace presentir que la lluvia caiga hacia arriba o los árboles vacíen sus copas en verano en cualquier chiringuito. Las aceras serán las mismas, pero en escalera hacia la ladera de un volcán en erupción. El innombrable varón, el mismo que viste y calza, y que rebosa bondad, humildad, y que quiero que no se me traspapele, de modo que mantendré abierta mi oficina satánica solo y solo sí, con ánimo de lucro, y ánimo de ánimas, pues arengo a ratos a mis semejantes, visto que no hay cielo sin estrellas, ni celulares sin la obra de Dios, fijo mi objetivo:
Un obrero demandante, de la empresa Dios S.L., que solicita por activa y por pasiva, no una ni dos ni setenta veces, la promiscuidad que se le hubo supuestamente prometido y negado desde la primera mujer.
Tiene pinta de ir para largo…
¿No me oye, camarero?
¿Tienen pintas de ir para largo?
Un obrero demandante, de la empresa Dios S.L., que solicita por activa y por pasiva, no una ni dos ni setenta veces, la promiscuidad que se le hubo supuestamente prometido y negado desde la primera mujer.
Tiene pinta de ir para largo…
¿No me oye, camarero?
¿Tienen pintas de ir para largo?
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