Amor en rebeldía. Goyo, 20 nov. 17
Esos amaneceres donde recolectamos todos esos ánimos…
por nuestro amor en rebeldía,
y esos sueños en panales de colores…
los pintores con los sombreros de paja
y cada resistencia en abalorios…
esas muchachas de los patios,
y arrimar las brasas de nuestras rutas consteladas…
De manos de mi musa.
Donde irradian sus hogares,
como hogueras,
en lo alto de la noche…
cubramos de hojarascas sinfónicas nuestra pena…
y supliquemos para que nos reinvente el árbol de mil brazos...
que nos reúnan los tambores que desembocan en el parque;
que no quiebre la frágil rama canela,
en un neutro fondo de licores…
y de manos de mi musa,
un hondo candil de tierras,
para nuestros horizontes de cristal.
De los jardines dela cáscara dura,
y una lágrima de astros de plata sobre esa semilla,
de las músicas inmensas…
Esos amaneceres donde recolectamos todos esos ánimos…
por nuestro amor en rebeldía,
y esos sueños en panales de colores…
los pintores con los sombreros de paja
y cada resistencia en abalorios…
esas muchachas de los patios,
y arrimar las brasas de nuestras rutas consteladas…
De manos de mi musa.
Donde irradian sus hogares,
como hogueras,
en lo alto de la noche…
cubramos de hojarascas sinfónicas nuestra pena…
y supliquemos para que nos reinvente el árbol de mil brazos...
que nos reúnan los tambores que desembocan en el parque;
que no quiebre la frágil rama canela,
en un neutro fondo de licores…
y de manos de mi musa,
un hondo candil de tierras,
para nuestros horizontes de cristal.
De los jardines dela cáscara dura,
y una lágrima de astros de plata sobre esa semilla,
de las músicas inmensas…