Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
La casa gris , no es fruto de mi invención. Se encuentra en una montaña que veo desde mi ventana, sólo que, en los días claros es azul, y parece que el cielo ha roto la montaña.
Pero en los días grises, no veo el cielo, solo veo una pared que casi gime en la roca, inerte, sin vida, conteniendo almas sin abrigo que esperan por ventura el calor del sol.
Los atardeceres de otoño me ponían triste, triste hasta la muerte hasta que me fijé en la casa azul...Ella no me enluta, mas bien ha sido mi inspiración, mi escapada , mi traslado a lo mas cercano al cielo.
En ella, puedo ver la realidad de muchos y los deseos cumplidos de pocos.
En ella conocí a Claudia, con quien me siento del todo identificada, con quien comparto algo más que amistad, con quien paso mucho tiempo de mi vida y con quien probablemente pasaré la eternidad.
Ahora, en la noche, sólo veo luces amarillas que rodean la montaña y en medio, perdida, la casa gris, esperando que calle todo alrededor para tomar vida, para que los soñadores salgan a vivir, esa vida que les ha sido vedada, esa vida que les pasó de largo y no les tomó en cuenta, esa vida que les rechazó, les abortó sin darles oportunidad, sin dejar que ellos la gestaran.
A esa casa he llegado muchas tardes de otoño, cuando me he perdido en los caminos. Así conocí a Claudia, ella me encontró en la oscuridad del camino, tomó mi mano en medio de la niebla y me ha llevado hacia allí, en esas visitas esporádicas, extrañas que mi alma inquieta quería vivir y tomar así parte de las alas de Claudia y darle a cambio un poco de mi piel…
SHA.