alejandrina padron
Poeta recién llegado
Me deslumbra la blancura que aparece ante mis ojos
Blancura blanca como está ahora mi mente
Vacío, nada, más vacío... ¡otra vez nada!
Tímidamente asoman las palabras
Palabras que se hilvanan ellas solas llevadas por si mismas
Se engarzan como piedras a una corona de oropel
Voz silenciosa con la que habla el alma
Grito sigiloso, hecho de un mutismo amargo
Afonía de la voluntad
Mueca que hace burla a la sonrisa
Boca sin dientes que muestra una honda negrura
Lobreguez que clarea como una alborada
Musa que me hace vislumbrar feraces valles
Parto atormentado y dilatado
Y al final, el gemido alborozado de la nueva criatura:
¡Han brotado lágrimas de la pluma del poeta!
Blancura blanca como está ahora mi mente
Vacío, nada, más vacío... ¡otra vez nada!
Tímidamente asoman las palabras
Palabras que se hilvanan ellas solas llevadas por si mismas
Se engarzan como piedras a una corona de oropel
Voz silenciosa con la que habla el alma
Grito sigiloso, hecho de un mutismo amargo
Afonía de la voluntad
Mueca que hace burla a la sonrisa
Boca sin dientes que muestra una honda negrura
Lobreguez que clarea como una alborada
Musa que me hace vislumbrar feraces valles
Parto atormentado y dilatado
Y al final, el gemido alborozado de la nueva criatura:
¡Han brotado lágrimas de la pluma del poeta!