daniel amaya
Poeta fiel al portal
Mujer, sabes cómo es esto,
si nos miramos fijamente
el mundo a nuestras espaldas morirá
y en nosotros crecerá un delirio egoísta,
en la sangre los impulsos cambian
la fuerza en lo oculto
como un desfiladero hacia la boca de un lobo
amarrado a la certeza que la muerta aguarda,
sentada tejiendo destinos tranquila
el corazón rebota en las paredes
queriendo evitar la única salida,
como aves revoloteando en una jaula
evitando depredadores.
Mujer, sabes cómo es esto,
si ves tu costumbre de robar
del cielo el alba
en tus ojos se materializa el firmamento,
un enigma oculto,
una gracia perdida en los cardos oscuros,
confundiendo el dolor del ocaso;
las ortigas juegan a la guerra
cuando nuestras pieles se cruzan,
sangrando en un océano donde
nuestras almas se sacrifican,
por lo que entiendo eres mía…
si nos miramos fijamente
el mundo a nuestras espaldas morirá
y en nosotros crecerá un delirio egoísta,
en la sangre los impulsos cambian
la fuerza en lo oculto
como un desfiladero hacia la boca de un lobo
amarrado a la certeza que la muerta aguarda,
sentada tejiendo destinos tranquila
el corazón rebota en las paredes
queriendo evitar la única salida,
como aves revoloteando en una jaula
evitando depredadores.
Mujer, sabes cómo es esto,
si ves tu costumbre de robar
del cielo el alba
en tus ojos se materializa el firmamento,
un enigma oculto,
una gracia perdida en los cardos oscuros,
confundiendo el dolor del ocaso;
las ortigas juegan a la guerra
cuando nuestras pieles se cruzan,
sangrando en un océano donde
nuestras almas se sacrifican,
por lo que entiendo eres mía…
Última edición: