Ice
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que difícil ha sido
encontrar de nuevo
ese empolvado libro
donde habitamos un tiempo
y que juntos escribimos.
Mirarle ahora
tan lleno de promesas incumplidas
de palabras que danzan sin sentido
de protagonistas secundarios
y hojas arrancadas
por tiempos incumplidos.
De espacios en blanco
y miles de palabras lapidadas
de matices...
escondidos
seniles testigos
de un brillo que nos permitió soñar.
La portada? raída por cicatrices
que susurran nuestros nombres.
La introducción?
si, aún clara , desteñida -eso sí-
pero clara como aquel día 14
y una despedida obligada.
Del índice?...
mil capítulos no leídos
y otros tantos
cuyas hojas manchadas
de miedo y orgullo
poco dejan vislumbrar.
Es tan difícil leer ya
los buenos tiempos
e incluso
las citas aquellas
que solíamos marcar
se pierden ya con otras letras
desprovistas del fluorescente
de ese amor...
que no brilla mas.
Aun mantiene esa bibliografía
de tantos ayeres
de equívocos previos a nuestra historia.
Sin duda
tocará ser bibliografía de otro libro
o de muchos?
triste no?
Un epílogo a medio escribir
como esperando terminar la historia
porque esta nunca se termina.
Pocas Guardas
de distancia humedecidas
cansadas de esperar.
Intacto
también el glosario nunca leído.
Vaya error!
Pudo haber salvado
muchas páginas nuestras
capítulos enteros
o simplemente...
evitar tanto dolor.
Ya no sé si conservarlo
o conservarlo en sí
sea un error.
Tal vez deba quedarse para siempre
en esa sección de sueños perdidos
o en el de las letras
que el escritor
simplemente olvido.
encontrar de nuevo
ese empolvado libro
donde habitamos un tiempo
y que juntos escribimos.
Mirarle ahora
tan lleno de promesas incumplidas
de palabras que danzan sin sentido
de protagonistas secundarios
y hojas arrancadas
por tiempos incumplidos.
De espacios en blanco
y miles de palabras lapidadas
de matices...
escondidos
seniles testigos
de un brillo que nos permitió soñar.
La portada? raída por cicatrices
que susurran nuestros nombres.
La introducción?
si, aún clara , desteñida -eso sí-
pero clara como aquel día 14
y una despedida obligada.
Del índice?...
mil capítulos no leídos
y otros tantos
cuyas hojas manchadas
de miedo y orgullo
poco dejan vislumbrar.
Es tan difícil leer ya
los buenos tiempos
e incluso
las citas aquellas
que solíamos marcar
se pierden ya con otras letras
desprovistas del fluorescente
de ese amor...
que no brilla mas.
Aun mantiene esa bibliografía
de tantos ayeres
de equívocos previos a nuestra historia.
Sin duda
tocará ser bibliografía de otro libro
o de muchos?
triste no?
Un epílogo a medio escribir
como esperando terminar la historia
porque esta nunca se termina.
Pocas Guardas
de distancia humedecidas
cansadas de esperar.
Intacto
también el glosario nunca leído.
Vaya error!
Pudo haber salvado
muchas páginas nuestras
capítulos enteros
o simplemente...
evitar tanto dolor.
Ya no sé si conservarlo
o conservarlo en sí
sea un error.
Tal vez deba quedarse para siempre
en esa sección de sueños perdidos
o en el de las letras
que el escritor
simplemente olvido.