Romance de las ocho farolas

claudiorbatisti

claudiorbatisti
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En un lugar bajo el monte
paseaba una muchacha,
el pueblo era muy pequeño
desde el centro de la plaza,
hasta salir del villorrio
me cautivaron sus ancas.
Redondas y cimbreantes
que su andar contoneaba,
mientras bajaba la calle
debajo de ocho farolas,
recordaba que en la noche
la luna llena miraba.


Esplendente rosa en flor

apuntaba a las estrellas,
su aire trenzaba luceros
con su belleza más bella,
y al pasar junto al camino
en la falda de la sierra.
Bramaba lejos un ciervo
despertando pasión cerca,
atormentaban mis oídos
mil volcanes, mil hogueras,
sus labios rojos de fresa
explotaban en la hierba.


Por encima de este suelo
pasaba la luna lenta,
miraba con luz de estaño
y nos desnudaba a ciegas,
los botones del vestido
los desabrochaba a tientas.
En las ojos de la noche
galopaba en blanca seda,
con dos magnolias que al viento
aromaban muy discretas,
y dos senos que miraban
argullosas las estrellas.

¡Oh cielo tan constelado!
desde el confín de su falda,
debajo del polisón
de su flor por vez primera,
el cristal estaba roto
goza rendida la moza.
Acalla el ruido Señor
de la fiesta de la aldea,
mientras una cerrazón
de arbustos de hierbabuena,
ocultaba un lecho donde
¡La pasión brincaba suelta!


Un gemido último y sordo
se escuchaba en la maleza,
que evaporaba el rocío
al calor de una pareja,
se cerraban ya sus ojos
la moza estaba sin prendas.
Y este pasajero hombrón
negaba sentir vergüenza,
¡Ocho campanas sonaron!
al compás de las estrellas,
ocho coplas en la noche
navegaban con tristeza.


claudiorbatisti
 
Un poema bien escrito, noble y linajudo, que no tiene fiereza ni espíritu castrense.
No hay rasgos militares, en estos versos.
Sin embargo, al parecer, en algún recóndito planeta, existe la opción de aunar esfuerzos, en pro de una Felicidad grácil y esbelta, que no se defiende de sus enemigos, puesto que nunca será capturada. Y me pregunto:


¿ Definitivamente, las hordas de salvajes fueron exterminadas, sistemáticamente ?
 
Última edición:
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En un lugar bajo el monte
paseaba una muchacha,
el pueblo era muy pequeño
desde el centro de la plaza,
hasta salir del villorrio
me cautivaron sus ancas.
Redondas y cimbreantes
que su andar contoneaba,
mientras bajaba la calle
debajo de ocho farolas,
recordaba que en la noche
la luna llena miraba.


Esplendente rosa en flor

apuntaba a las estrellas,
su aire trenzaba luceros
con su belleza más bella,
y al pasar junto al camino
en la falda de la sierra.
Bramaba lejos un ciervo
despertando pasión cerca,
atormentaban mis oídos
mil volcanes, mil hogueras,
sus labios rojos de fresa
explotaban en la hierba.


Por encima de este suelo
pasaba la luna lenta,
miraba con luz de estaño
y nos desnudaba a ciegas,
los botones del vestido
los desabrochaba a tientas.
En las ojos de la noche
galopaba en blanca seda,
con dos magnolias que al viento
aromaban muy discretas,
y dos senos que miraban
argullosas las estrellas.

¡Oh cielo tan constelado!
desde el confín de su falda,
debajo del polisón
de su flor por vez primera,
el cristal estaba roto
goza rendida la moza.
Acalla el ruido Señor
de la fiesta de la aldea,
mientras una cerrazón
de arbustos de hierbabuena,
ocultaba un lecho donde
¡La pasión brincaba suelta!


Un gemido último y sordo
se escuchaba en la maleza,
que evaporaba el rocío
al calor de una pareja,
se cerraban ya sus ojos
la moza estaba sin prendas.
Y este pasajero hombrón
negaba sentir vergüenza,
¡Ocho campanas sonaron!
al compás de las estrellas,
ocho coplas en la noche
navegaban con tristeza.


claudiorbatisti
Un espléndido romance, muy original, que al final añoran, me gustan las campanadas que incluiste, grato leerte
 
Un poema bien escrito, noble y linajudo, que no tiene fiereza ni espíritu castrense.
No hay rasgos militares, en estos versos.
Sin embargo, al parecer, en algún recóndito planeta, existe la opción de aunar esfuerzos, en pro de una Felicidad grácil y esbelta, que no se defiende de sus enemigos, puesto que nunca será capturada. Y me pregunto:


¿ Definitivamente, las hordas de salvajes fueron exterminadas, sistemáticamente ?
Querido amigo Nommo:
Efectivamente tienes razón jamás la hordas barbaras fueron exterminadas y siguen vigentes, en cualquier parte del mundo, porque en sí el hombre sigue siendo un su inconciente un hombre de las cavernas, que lucha por su supervivencia. Siempre es un placer tenerte en mis letras como así también estar en las tuyas para seguir aprendiendo de tu filosofía existencial tan excelsa. Te deseo una feliz Navidad y prospero año nuevo. Con todo mi aprecio te saluda cordialmente. Claudio
 
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En un lugar bajo el monte
paseaba una muchacha,
el pueblo era muy pequeño
desde el centro de la plaza,
hasta salir del villorrio
me cautivaron sus ancas.
Redondas y cimbreantes
que su andar contoneaba,
mientras bajaba la calle
debajo de ocho farolas,
recordaba que en la noche
la luna llena miraba.


Esplendente rosa en flor

apuntaba a las estrellas,
su aire trenzaba luceros
con su belleza más bella,
y al pasar junto al camino
en la falda de la sierra.
Bramaba lejos un ciervo
despertando pasión cerca,
atormentaban mis oídos
mil volcanes, mil hogueras,
sus labios rojos de fresa
explotaban en la hierba.


Por encima de este suelo
pasaba la luna lenta,
miraba con luz de estaño
y nos desnudaba a ciegas,
los botones del vestido
los desabrochaba a tientas.
En las ojos de la noche
galopaba en blanca seda,
con dos magnolias que al viento
aromaban muy discretas,
y dos senos que miraban
argullosas las estrellas.

¡Oh cielo tan constelado!
desde el confín de su falda,
debajo del polisón
de su flor por vez primera,
el cristal estaba roto
goza rendida la moza.
Acalla el ruido Señor
de la fiesta de la aldea,
mientras una cerrazón
de arbustos de hierbabuena,
ocultaba un lecho donde
¡La pasión brincaba suelta!


Un gemido último y sordo
se escuchaba en la maleza,
que evaporaba el rocío
al calor de una pareja,
se cerraban ya sus ojos
la moza estaba sin prendas.
Y este pasajero hombrón
negaba sentir vergüenza,
¡Ocho campanas sonaron!
al compás de las estrellas,
ocho coplas en la noche
navegaban con tristeza.


claudiorbatisti
Que bien escribes amigo Claudio, bello contenido que suena certero y armonioso, ingenio y talento en tus sensibles versos. Un abrazo. Paco.
 
Un espléndido romance, muy original, que al final añoran, me gustan las campanadas que incluiste, grato leerte
Querida amiga Marianne.

Querida amiga no puede haber un romance lorquiano sin campanas sería inaudito, bromas aparte la trama pasa por la relación de una muchacha con un desconocido y todo lo que ella siente, siempre cuando escribo me pongo del lado femenino porque pienso que es la que tiene todo que perder, aparte es la que más sufre las consecuencias. Por eso las campanas son un símbolo divino que expresan su voluntad de que la unión sea para siempre. Te doy gracias por pasar y dejar tu comentario pero más que nada poder verte y expresarte lo que siento. Con besos y kikos te saluda amablemente. Claudio
 
Última edición:
vaya recuerdo de la chica nombrada y la noche que de por sí trae sus recuerdos....

vaya buen romance, aunque hay versos que no asonan.... seguro habrás tomado algunas licencias..

saludos mi buen amigo.

Querido amigo Emilio:
La verdad que por más que he buscado, no encuentro los versos que no asuenan, todos los versos pares asuenan en la letra a, los impares son libres, aunque creo que la esencia de un romance es contar una historia que luego será trasmitida a través del tiempo por los juglares, este romance, por su estilo bien lorquiano, pretende contener todos los condimentos que usaba el gran autor en sus obras, todo dentro de mis limitaciones poéticas. Querido amigo celebro que haberte tenido una vez más en mis letras, y te envío un cordial sañudo con toda la admiración, y afecto que siento hacia tu persona. Atentamente- Claudio
 
Que bien escribes amigo Claudio, bello contenido que suena certero y armonioso, ingenio y talento en tus sensibles versos. Un abrazo. Paco.
Querido amigo Paco:
Este romance bien al estilo de García Lorca de quien soy admirador tiene una mezcla agridulce de cortejo, amor, pasión y dolor según se va desarrollando, me ha encantado escribirlo y me lo imagino recitado con fondo de guitarra andaluza, lastima que yo no sepa recitar ni tocar la guitarra, que si no me le animaba. bromas aparte es siempre un lujo y una alegría inmensa tenerte en mis letras. De momento te envío un cálido abrazo y mi aprecio de siempre. Claudio
 

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