Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Podría coger las flores y aromar tus besos,
vestir de risa tu piel, acunarla en Universos.
Subyugado por tus párpados del cielo,
quisiera ahora perderme en tus silencios.
En una tonada de susurrantes recuerdos,
podría sucumbir en el peor tormento.
¡Pero son tan raros tus ojos de fuego...!
que al mar exhalo suspiros que anhelo.
Podría atrapar la virtud que adivino,
y deslumbrado con la luz de tu amparo,
rozar el carmesí de tu rostro sin descaro
yaciente en la miel de tu valle arbolado.
¡Pero cómo sucumbir sin la paz del sembrado
si allí anida profundamente tu casto recato!
Sólo queda redimir como un vasto milagro,
este amor que de tan puro muere paso a paso...
vestir de risa tu piel, acunarla en Universos.
Subyugado por tus párpados del cielo,
quisiera ahora perderme en tus silencios.
En una tonada de susurrantes recuerdos,
podría sucumbir en el peor tormento.
¡Pero son tan raros tus ojos de fuego...!
que al mar exhalo suspiros que anhelo.
Podría atrapar la virtud que adivino,
y deslumbrado con la luz de tu amparo,
rozar el carmesí de tu rostro sin descaro
yaciente en la miel de tu valle arbolado.
¡Pero cómo sucumbir sin la paz del sembrado
si allí anida profundamente tu casto recato!
Sólo queda redimir como un vasto milagro,
este amor que de tan puro muere paso a paso...
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