Pequeña flor de otoño
llegaste sin avisar
y contigo un deseo
que se hizo realidad.
Todo se para a tu alrededor
cuando de repente, me miras
pues me conmueve el corazón
el milagro de la vida.
Te miro y te miro de nuevo
y no me canso de mirar
como esos ojitos tan pequeños
se llenan de curiosidad.
Cachito de cielo entre mis brazos
con las manitas de cristal
la inocencia de tu rostro
nos llena de felicidad.
llegaste sin avisar
y contigo un deseo
que se hizo realidad.
Todo se para a tu alrededor
cuando de repente, me miras
pues me conmueve el corazón
el milagro de la vida.
Te miro y te miro de nuevo
y no me canso de mirar
como esos ojitos tan pequeños
se llenan de curiosidad.
Cachito de cielo entre mis brazos
con las manitas de cristal
la inocencia de tu rostro
nos llena de felicidad.