Kevin Aguirre Sánchez
Poeta recién llegado
Los días son especiales y la noche de viste de gala
para disfrutar entre familiares y amigos la noche buena
y amanecer cantando felices reunidos todos en la sala,
entre abrazos y besos, a la navidad que pronto llega.
La armonía se respira en el aire fresco de la madrugada
al observarlos a todos, pero de repente alguien no está,
de repente en la mesa se nota una silla gris desocupada,
y recuerdas la realidad, el vacío de un año que también se va.
Y así fue, entre risas y alegrías, al fin te alcanza el frío,
por mucho que huyas lejos, el recuerdo siempre te alcanza,
y empiezan a hacer efecto esos malditos y ocultos vacíos
en una lagrima tibia y así sientes a la tristeza cuando te abraza.
Y te invaden los recuerdos como una gruesa y pesada cortina
que tapa los ojos y te hace olvidar del ambiente de felicidad,
así mismo como de repente aparece por un rato la neblina…
Y al verte en el cielo estrellado, mi corazón te grito “Feliz Navidad”
Una pena oculta y no pretendo que nadie pueda comprender,
y en esta noche de festejo no puedo ser completamente feliz,
¿y cómo serlo si entre todos nosotros no te puedo ver?
es difícil no recordarte en esta mi primera navidad sin ti.
(En memoria de mi segunda madre: Yelba Martínez)
para disfrutar entre familiares y amigos la noche buena
y amanecer cantando felices reunidos todos en la sala,
entre abrazos y besos, a la navidad que pronto llega.
La armonía se respira en el aire fresco de la madrugada
al observarlos a todos, pero de repente alguien no está,
de repente en la mesa se nota una silla gris desocupada,
y recuerdas la realidad, el vacío de un año que también se va.
Y así fue, entre risas y alegrías, al fin te alcanza el frío,
por mucho que huyas lejos, el recuerdo siempre te alcanza,
y empiezan a hacer efecto esos malditos y ocultos vacíos
en una lagrima tibia y así sientes a la tristeza cuando te abraza.
Y te invaden los recuerdos como una gruesa y pesada cortina
que tapa los ojos y te hace olvidar del ambiente de felicidad,
así mismo como de repente aparece por un rato la neblina…
Y al verte en el cielo estrellado, mi corazón te grito “Feliz Navidad”
Una pena oculta y no pretendo que nadie pueda comprender,
y en esta noche de festejo no puedo ser completamente feliz,
¿y cómo serlo si entre todos nosotros no te puedo ver?
es difícil no recordarte en esta mi primera navidad sin ti.
(En memoria de mi segunda madre: Yelba Martínez)
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