Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa tarde se fue tu amor.
Se ciño al gris de las nubes
y acampó en los confines de matices,
detrás de las montañas.
Esperó a pasar la primavera.
Dejó que se murieran las flores
que dejaste en el florero.
Las que permanecían afuera
ni siquiera sobrevivieron.
Regresaste y no fue en invierno.
Cuando el ardor del sol estaba en lo supremo.
Cuando mi corazón roto ya había sido sanado.
Regresaste muy tarde.
Cuando ya lo nuestro había acabado.
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:: Bueno, la poesia es capaz de hacerlo todo sin tener límites.