De tu acariciadora mirada Esmeralda,
un murmullo de palabras calladas,
de promesas cálidas y atadas,
de silencios suplicantes de alabarda.
Entregas siempre perpetuamente esperadas,
del corazón suspiros afligidos empuñando espadas,
para fluir sosegados por tus miradas pausadas,
hacia mi corazón sediento de calladas miradas.
un murmullo de palabras calladas,
de promesas cálidas y atadas,
de silencios suplicantes de alabarda.
Entregas siempre perpetuamente esperadas,
del corazón suspiros afligidos empuñando espadas,
para fluir sosegados por tus miradas pausadas,
hacia mi corazón sediento de calladas miradas.
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