Vino la censura obtusa,
sin soneto ni estrambote,
que tapa siempre a mi musa,
si enseña un poco el escote.
Vino, vino la censura
señalando con el dedo,
con su vozarrón de cura,
con la amenaza del miedo.
Vino la censura ardiente,
que castiga , si la infringes,
a copiar doscientas veces
"esas cosas no se dicen".
Vino la censura, ¡ojo!
(que no es baladí el asunto),
con sus palabras en rojo
y sus sanciones de puntos.
Vino, vino la censura,
la que no soporta el vino,
ni caderas, ni cinturas,
ni otros dioses, ni otros vivos.
Vino la censura fiera,
con su corrección política,
a cortar con las tijeras
para enmudecer la crítica.
Vino la censura tonta,
la que sólo lee los títulos,
la que calla y la que borra
con sus criterios ridículos.
Vino la censura -¡uh! -,
no digas "por(mmm)grafía",
esa palabra tabú,
traigan jabón y lejía.
Vino, vino la censura,
la censura vino, vino,
porque no son prosas sucias
sino rimas lo que escribo.
Vino la censura lista
a corregir mis estragos,
porque no es la "realista"
la poesía que hago.
Vino la censura, ¡claro!,
con doble vara a tasar:
me medía demasiado
y me tuvo que cortar.
Vino la censura impía,
no te asustes, no, no, no,
Jesusito de mi vida,
si eres niño como yo.
Vino la censura en rayo,
no sé bien si era automática,
pero en lo que canta un gallo
limpió toda mi gramática.
¿Vendrá también la censura
a censurar mi poema
censurando la censura?
¡Tiene narices el tema!
sin soneto ni estrambote,
que tapa siempre a mi musa,
si enseña un poco el escote.
Vino, vino la censura
señalando con el dedo,
con su vozarrón de cura,
con la amenaza del miedo.
Vino la censura ardiente,
que castiga , si la infringes,
a copiar doscientas veces
"esas cosas no se dicen".
Vino la censura, ¡ojo!
(que no es baladí el asunto),
con sus palabras en rojo
y sus sanciones de puntos.
Vino, vino la censura,
la que no soporta el vino,
ni caderas, ni cinturas,
ni otros dioses, ni otros vivos.
Vino la censura fiera,
con su corrección política,
a cortar con las tijeras
para enmudecer la crítica.
Vino la censura tonta,
la que sólo lee los títulos,
la que calla y la que borra
con sus criterios ridículos.
Vino la censura -¡uh! -,
no digas "por(mmm)grafía",
esa palabra tabú,
traigan jabón y lejía.
Vino, vino la censura,
la censura vino, vino,
porque no son prosas sucias
sino rimas lo que escribo.
Vino la censura lista
a corregir mis estragos,
porque no es la "realista"
la poesía que hago.
Vino la censura, ¡claro!,
con doble vara a tasar:
me medía demasiado
y me tuvo que cortar.
Vino la censura impía,
no te asustes, no, no, no,
Jesusito de mi vida,
si eres niño como yo.
Vino la censura en rayo,
no sé bien si era automática,
pero en lo que canta un gallo
limpió toda mi gramática.
¿Vendrá también la censura
a censurar mi poema
censurando la censura?
¡Tiene narices el tema!
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