Negro brillo, que seduces…
al abismo de afilado diente…
Con las garras del brote verde, esculpir el trueno.
Estribillos de los mecanismos blandos;
suman el valor,
de las bohemias trincheras
y las superpobladas centellas…
ciudad de torbellinos,
y farolillos que despiertan a los mantos…
la noble mesa de hocicos…
ella, negrita,
de cuerdas y sueños,
que vibran con ella…
las comisuras del jardín,
y nuestros chispeantes aparejos de las estrellas...
Amontonados paisajes de incienso,
hasta que se aclare el olfato de la musaraña…
hasta que se aclaren,
el azul translucido,
y el relámpago recurrente.
al abismo de afilado diente…
Con las garras del brote verde, esculpir el trueno.
Estribillos de los mecanismos blandos;
suman el valor,
de las bohemias trincheras
y las superpobladas centellas…
ciudad de torbellinos,
y farolillos que despiertan a los mantos…
la noble mesa de hocicos…
ella, negrita,
de cuerdas y sueños,
que vibran con ella…
las comisuras del jardín,
y nuestros chispeantes aparejos de las estrellas...
Amontonados paisajes de incienso,
hasta que se aclare el olfato de la musaraña…
hasta que se aclaren,
el azul translucido,
y el relámpago recurrente.