Asumo, la gran suma de fantasías;
las igualdades, en las revoluciones espumosas…
las tribus que adoraban al manzano,
con las flechas del sol,
culebrillas de los vientos
y balanzas de montaña.
Quien pudiera ser,
de las sentencias de la buena galleta, del calor del trigo…
decirte poeta, que cantarines ríos negros, son sus venas de ciudad;
que son nuestras horas, cuenco que cabalga,
nuestra sangre cosida a miel de labios…
nuestras manos de un trazo, en el último pacto.
Tórtolas de las tertulias,
pulpa de voz y cicatriz del bosque;
que mantienen vivo, el sueño del baile…
que abran calles y guitarras,
por las lágrimas de lirio,
y un sábado perdido en la última certeza…
los fantasmas perfumados,
y tus hogueras de perfil,
con la nariz en malabares…
afilados dientes de colores…
De ferrocarriles enroscados y tabernas condensadas;
orquídea y garabato, en garra verde…
de parcelas bañadas en luz de luna,
y vientres azules;
yo escarbo, en fino calor de estilo,
y un simbólico licor de letras.
las igualdades, en las revoluciones espumosas…
las tribus que adoraban al manzano,
con las flechas del sol,
culebrillas de los vientos
y balanzas de montaña.
Quien pudiera ser,
de las sentencias de la buena galleta, del calor del trigo…
decirte poeta, que cantarines ríos negros, son sus venas de ciudad;
que son nuestras horas, cuenco que cabalga,
nuestra sangre cosida a miel de labios…
nuestras manos de un trazo, en el último pacto.
Tórtolas de las tertulias,
pulpa de voz y cicatriz del bosque;
que mantienen vivo, el sueño del baile…
que abran calles y guitarras,
por las lágrimas de lirio,
y un sábado perdido en la última certeza…
los fantasmas perfumados,
y tus hogueras de perfil,
con la nariz en malabares…
afilados dientes de colores…
De ferrocarriles enroscados y tabernas condensadas;
orquídea y garabato, en garra verde…
de parcelas bañadas en luz de luna,
y vientres azules;
yo escarbo, en fino calor de estilo,
y un simbólico licor de letras.