Deletreamos cuanto queda de lo nuestro,
cuanto de esos besos que vacunan…
Ya borraron los dientes esas ansiedades,
y esas lágrimas que nos borraron el orgullo…
aquellos hartos de perderse por capricho;
y esas cosas de las que aprendimos a huir, como bailando…
hacia esas chicas, que vertieron las calles, a nuestros sueños…
de fondos de guitarra y chispeante enredadera…
de las luces que prometen y las noches que pasaron,
al abrigo, confundidas con los peces...
con las cálidas manos, que atrapaban nuestras ilusiones…
esos días, tan nuestros,
pasando por puentes de anhelo;
por frutos de nube,
y piernas de chocolate y menta…
por afluentes dorados de la fiesta,
y aviones al fondo de los ojos…
por esos mosaicos,
con los símbolos de hoguera y oleaje,
cuyos colores brillaban tanto,
como todo lo que te quiero.
cuanto de esos besos que vacunan…
Ya borraron los dientes esas ansiedades,
y esas lágrimas que nos borraron el orgullo…
aquellos hartos de perderse por capricho;
y esas cosas de las que aprendimos a huir, como bailando…
hacia esas chicas, que vertieron las calles, a nuestros sueños…
de fondos de guitarra y chispeante enredadera…
de las luces que prometen y las noches que pasaron,
al abrigo, confundidas con los peces...
con las cálidas manos, que atrapaban nuestras ilusiones…
esos días, tan nuestros,
pasando por puentes de anhelo;
por frutos de nube,
y piernas de chocolate y menta…
por afluentes dorados de la fiesta,
y aviones al fondo de los ojos…
por esos mosaicos,
con los símbolos de hoguera y oleaje,
cuyos colores brillaban tanto,
como todo lo que te quiero.