Gahbriel Tabus
Anidas y alimentas mis quimeras y sosiegos
Con fuego de un elixir embalsamado,
dibujado sobre la noche suturada
coloreando un silencio susurrante,
menguante es el deseo que emana.
Sanando el alma de penurias
lleva toda tristeza en su vientre,
las lagrimas son caudal que
parecen un adiós irrefutable.
Reencarnado...
Dando una plegaria al olvido
sobre el acantilado frente al infinito océano.
El alma en desahogo pleno.
Encanto de abrazos al ser
del corazón y el alma es aliño,
aunque a veces no nos acompañe su dicha...
¡La vida es bella de merecer!.
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