Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Volver a ver tus ojos un catorce de febrero,
enciende en mí los te quiero que callé por mucho tiempo,
en pétalos de margarita, en vuelo nuevo de alondra,
que el propio pecho me ronda enamorado en secreto.
Tanto he callado mi amor que al verte hoy sonreir,
vuelve mi alma a vivir la ilusión de acariciarte ,
con ese beso pequeño que te daba en la mejilla,
que nunca fue suficiente al sentir que te quería.
Paso la vida por la piel, los segundos por la sangre,
los hechos, la alegría y cada dolor que he sufrido,
pero hoy que te he vuelto a ver, mi corazon encendido,
no volverá a perder el calor de tu cariño.
Seré gorrión en tu ventana, seré el jazmín de tu florero,
sere la salvia en la mañana y la razón de tus te quieros.
enciende en mí los te quiero que callé por mucho tiempo,
en pétalos de margarita, en vuelo nuevo de alondra,
que el propio pecho me ronda enamorado en secreto.
Tanto he callado mi amor que al verte hoy sonreir,
vuelve mi alma a vivir la ilusión de acariciarte ,
con ese beso pequeño que te daba en la mejilla,
que nunca fue suficiente al sentir que te quería.
Paso la vida por la piel, los segundos por la sangre,
los hechos, la alegría y cada dolor que he sufrido,
pero hoy que te he vuelto a ver, mi corazon encendido,
no volverá a perder el calor de tu cariño.
Seré gorrión en tu ventana, seré el jazmín de tu florero,
sere la salvia en la mañana y la razón de tus te quieros.