al final lo que ocurre es que el asunto trasciende por completo cuestiones anexas como la técnica; que no es por despreciarla y todo eso -siempre es bueno saber de algo, aunque no sirva para nada- pero, al final, escribir (y, sobre todo, escribir bien) va mucho más allá de tener una buena técnica, o de conocerse al dedillo los entresijos puramente técnicos de tal o cual género concreto
esto ya se lo he leído por ahí a alguien en el foro (creo que ha sido a Luis), y coincido plenamente en ese sentido
unas veces los poemas te llegan, otras no; con los "grandes" autores sucede exactamente igual: no todos los poemas que tienen me parecen buenos (algunos, incluso, me parecen aburridos o, directamente, prescindibles). Esto podría extenderse también a la prosa: de un mismo autor, unos libros te dejan absorto, otros indiferente.... y otros ni siquiera puedes acabarlos porque te parecen un puto coñazo.
es más, yo diría que la cosa supera incluso a los géneros y sus "reglas", sus patrones o cánones, todo eso, tal y como algunos los entienden; la literatura no es ninguna ciencia, y el hecho de conocer mucha teoría no hace que luego seas "bueno" escribiendo (muchas veces es al contrario, yo creo).
Sin embargo, sigo pensando que no es malo (para nada) conocer los orígenes y la evolución de la literatura en sí mismos; saber algo de métrica, por qué antes se hacían las cosas de un modo y ahora de otro... en fin, ese rollo. A mí, por ejemplo, me gusta tanto Cela o Quevedo como Miller, Bukowski o Lizalde; unos textos más y otros menos de todos ellos, pero en conjunto, en general, su voz, su literatura, me llega
este poema de Ariel, por ejemplo: a mí, personalmente, no me gusta, no me llega, no me deja flipando en el sitio como, por decir algo, cuando leí el albatros de Baudelaire. Esa verdad, ese realismo (¿?) inmutable, imperecedero, capturado en una imagen sensacional, aparentemente fortuita, una perfecta fotografía del sufrimiento, el dolor y la rabia que impregnan toda existencia... te das cuenta automáticamente que proviene de una cabeza privilegiada, de un observador como no se dan muchos, de alguien que comprendió muy bien la tragedia de la vida tal y como es, sin ambages, sin gilipolleces ni medias tintas de ningún tipo
y, salvo excepciones, lo mismo puedo decir de la gran mayoría de poemas de MP, miembros y miembras del Jurado inclusive... pero eso no significa nada; yo soy sólo una opinión, nada más, tengo un punto de vista que puede estar tan errado o acertado como el de cualquier otro, y por eso a veces no quiero ni merece la pena hacérselo saber al que publica
en ocasiones, lo único que importa al escribir es el poso de tranquilidad que te deja luego, y de los demás si les gusta o no y por qué ya es harina de otro costal (a menudo irrelevante si no se dice algo verdaderamente auténtico, genuino, diferente)
¡Cuántas veces habré visto críticas fundadas en aspectos que para nada tienen que ver con el texto en sí...! ¡Incluso pretendiendo aparentar que no!