Se fue el ayer, diluyéndose en el pasado,
como un azucarillo en un café humeante,
dónde quedará para siempre diluido y ligado.
El hoy aun vive, todavia vibra,
aun late, todavía arde,
en llamas breves se cosume y se funde.
¡Ah! el mañana es ilegible, borroso,
incierto, lejano, casi irreal...
Allá queda en el horizonte lejos de mi mirada.
Y pronto, muy pronto, casi sin darme cuenta,
todo será pasado, un pasado dónde el tiempo,
los sueños, los deseos, lo querido, lo olvidado,
estará ahí siempre entremezclado y guardado.
como un azucarillo en un café humeante,
dónde quedará para siempre diluido y ligado.
El hoy aun vive, todavia vibra,
aun late, todavía arde,
en llamas breves se cosume y se funde.
¡Ah! el mañana es ilegible, borroso,
incierto, lejano, casi irreal...
Allá queda en el horizonte lejos de mi mirada.
Y pronto, muy pronto, casi sin darme cuenta,
todo será pasado, un pasado dónde el tiempo,
los sueños, los deseos, lo querido, lo olvidado,
estará ahí siempre entremezclado y guardado.
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