La culpa es mía

yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


...............................................................................................................................
© Todos los derechos reservados INDECOPI-PERU 2018.
Todos los poemas forman parte del libro Versos Enamorados.
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Abrahám Emilio.
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Abrahám Emilio.
Me ha gustado, ingeniosas metáforas en el marco de una brillante y sensible escritura. Te felicito amigo Abraham. Un abrazo. Paco.
 
Preciosos versos Anthony, es tan sencillo y a la vez tan complicado el amor, que cuando menos nos damos cuenta se nos va de las manos, un enorme placer leerte, besos.
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Abrahám Emilio.

Cuántas veces hemos dado ese gran salto hacia el ser que acrecenta nuestros latidos.
Bien dibujado en tus versos.
Me evoco ese dialogo de una cancion "fuiste tu"..
Me agradaron las imagenes.
Fuerte abrazo amigo
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Abrahám Emilio.



Originalidad en su libertad poética deja tu poema Abrahám Emilio.
Grato pasar a leerte, mis saludos para ti.
 
Querido amigo Emilio:
Es el primer poema en verso libre que leo de tu cosecha y debo decir que es tan hermoso como todo lo que escribes en clásica, este con más libertad está lleno de metáforas que lo enriquecen, aunque siempre con un dejo de tristeza en particular me encantado esta parte que creo que te define un poco como eres.

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

Un consejo querido amigo en la vida no todo es poesía date tiempo para el amor y verás que cambiará tu suerte. Con el mayor aprecio y admiración te saluda cordialmente. Claudio
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Todos los poemas forman parte del libro Versos Enamorados.
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Abrahám Emilio.
Una poesía muy bien construida y bien lograda. Felicidades poeta Abraham Saludos poéticos. Amarilys
 
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema
Magníficos versos!!! Es bueno a veces reconocer cuando uno tiene la culpa en una relación, porque el futuro todavía está sin pintar y nunca se sabe. ¡Profundo poema! Un placer disfrutar de su excelente poesía, Abrahám Emilio, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
Da una sensación de impotencia, de casi alcanzar lo amado... casi.
Me ha gustado mucho tu poesía Emilio, su fluides, las imágenes y su insistencia. Un saludito desde esta orilla
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Abrahám Emilio.

Realmente una maravilla tu escritura, estimado amigo Emilio, una delicia disfrutar tan tremendo arte... saludos, feliz semana.
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Abrahám Emilio.
Será que en algún momento no se pudo revelar ese secreto de amor. Esto nos hace sentir culpables y no deja en una profunda soledad. Siento mucha empatia por tus versos. Te mando un saludo muy cordial amigo.
 
Uyuyuy, me encantó todo, en especial la sonrisa de sandía, se me antojó una pintura de ese manjar de mi tierra pintada al óleo, un sonrisa dulce quizá.
¡Excelente trabajo!
Abrazo de domingo ya cayendo la noche aquí.
 
yo vi tu cuerpo de piano
tocarse en las barandas de tu
cabello
que flameaba en los arcoíris
que llamaba en las flamas de crepúsculo
tocaba la melodía que suspiraba
el tic tac del corazón

yo vi estando ciego tu risa de sandía
era como una media luna
o una nube que pasó en el instante
de la primavera en que te vi

yo no comprendí que extrañabas
el cielo turquesa de mi alma
y también las cortinas de seda que daban campanadas
de reloj con una flores espectrales

yo no sabía que esperabas algún detalle
y a pesar de ver tu cuerpo de piano o guitarra
saborear tu sonrisa de sandía
escuchar tu tic tac
ver la forma exacta de tu alma
yo no sabía que por verme en huellas de
tus palmas se derretía como un bloque de hielo
al sol tus anhelos

no culpo a nadie
me culpo a mí
y ese arcoíris
y esa alma
y esa risa
y esa huella
se despiden para un campo donde
otro si ve y destila todo ese poder
que honra y que hoy pienso
en esa soledad
que quema las espinas incrustadas
en el silencio en que callo
y en la bulla que quema

y no te preocupes si es que hoy no veo
esa sandía
ni esa alma en el néctar insalobre
de de otro silencio
y si tú eres culpable
no te culpo
y si yo soy culpable
déjame decirte inocente
y déjame llamarme culpable


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Abrahám Emilio.
ya que insistes,

seràs culpable de todo, saludos pequeño
 

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