Teo Moran
Poeta fiel al portal
Para los que como tú y yo viven con desesperación
en los innumerables granos de arena que dan forma
a los algoritmos de nuestras almas en su rotación
y nos dejamos llevar por las horas frías del invierno.
Para los que como tú y yo son garabatos en la aurora
aunque siempre viven en las últimas horas de la tarde,
en los colores verdes, en los naranjas y en los grises,
en el rigor de la ausencia que tiñe su alma cada mañana.
Para los que como tú y yo viven en la esperanza
en un planeta hecho con la ternura de sus manos,
en la insaciable necesidad de unos labios sedientos,
en la luz de un universo colgado en la línea de sus labios.
Para los que como tú y yo son una nota dispersa
en la partitura delicada de unos inacabados latidos,
en unos bucles suaves en la armonía del viento
mientras hacen el amor ante una luna indiscreta.
Para los que como tú y yo se entregan completamente,
se rinden ante el amor que llega dando forma a la noche
junto a las hojas segadas de unas confiadas palmeras
mientras nos adentramos unidos en el tapiz del cielo.
Para los que como tú y yo viven aferrados a su sueño
sin más argumento que el que le dicta su corazón,
sin más razón que una plegaria musitada al viento
y esta se haga realidad en las manos del destino.
Para los que como tú y yo llevan a su alma desnuda
por esas calles soleadas que alcanzan al mar,
bajo esos balcones de madera que a solas esperan
a la sombra de los mirlos que a lo lejos se les oye cantar.
Para los que como tú y yo creyeron en el amor
y se descubrieron en los ojos del ser amado,
imaginaron la felicidad como si fuera música
donde tú serías los acordes más profundos.
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