Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
La elástica sensación de sentirte ganador y perdedor en el amor: miedo.
No aparece de la nada, pero oscila entre la nada y la nada.
Sentir que no puedes querer más a una persona en esos instantes en los que el placer en sus labios, incluso en sus latidos, parece, parece, parece, tic tac, secundario.
No se va, no se escapa, ni se difumina en un cuadro al óleo, pero es una obra maestra -quizá por eso mismo-.
Yo escribo en verso o en prosa.
Tú lees mis besos y no abrazas al papel, pero me siento amado.
Cómo cambia la mente de una persona cuando sueña despierto...
Y no, pero sí, me despiertas.
No era un sueño, cariño, viste mi mirada en todos los ojos al mismo tiempo...
Me dices con tu sonrisa de espejo cuando nos encontramos...
No aparece de la nada, pero oscila entre la nada y la nada.
Sentir que no puedes querer más a una persona en esos instantes en los que el placer en sus labios, incluso en sus latidos, parece, parece, parece, tic tac, secundario.
No se va, no se escapa, ni se difumina en un cuadro al óleo, pero es una obra maestra -quizá por eso mismo-.
Yo escribo en verso o en prosa.
Tú lees mis besos y no abrazas al papel, pero me siento amado.
Cómo cambia la mente de una persona cuando sueña despierto...
Y no, pero sí, me despiertas.
No era un sueño, cariño, viste mi mirada en todos los ojos al mismo tiempo...
Me dices con tu sonrisa de espejo cuando nos encontramos...