Sobre las quietas y mansas aguas,
verdes pálidos, azules piedras.
Verdes, vivas, flotan, esperan,
las delicadas y tiernas hojas,
de lágrimas implorantes salpicadas,
ofrecer su flor, su néctar,
su belleza, su pudor.
Los rosas enervantes se mezclan,
labios celestiales que tiemblan,
que suspiran agitados.
Corona de pétalos oreos.
Abierta y plena espera,
su angel alado que la bese,
que tome su ambrosía,
que la fucunde, que abra su belleza,
qué la luz la penetre y le dé calor,
nace la vida, nace el amor.
verdes pálidos, azules piedras.
Verdes, vivas, flotan, esperan,
las delicadas y tiernas hojas,
de lágrimas implorantes salpicadas,
ofrecer su flor, su néctar,
su belleza, su pudor.
Los rosas enervantes se mezclan,
labios celestiales que tiemblan,
que suspiran agitados.
Corona de pétalos oreos.
Abierta y plena espera,
su angel alado que la bese,
que tome su ambrosía,
que la fucunde, que abra su belleza,
qué la luz la penetre y le dé calor,
nace la vida, nace el amor.
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