Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
En lo alto, las nubes
parecen ovillos
enredados en el cielo,
reflejados en los ríos;
parecen ovillos
enredados en el cielo,
reflejados en los ríos;
nubes de algodón
olor a tomillo,
frescura de otoño,
colores y ruidos;
entran en un cuadro:
mármol cipolino,
son innatos trazos
de un escultor prístino.
olor a tomillo,
frescura de otoño,
colores y ruidos;
entran en un cuadro:
mármol cipolino,
son innatos trazos
de un escultor prístino.
Parecen disfraz
de ensueño escondido,
madeja embrollada
de luz y sonido
de ensueño escondido,
madeja embrollada
de luz y sonido
II
Florecen vocablos
en ramas y nidos,
no vibran ni tañen,
adagio perdido.
en ramas y nidos,
no vibran ni tañen,
adagio perdido.
Fábula anodina
que no instruye niños;
lluvia, luces y olas
de tonos y trinos.
que no instruye niños;
lluvia, luces y olas
de tonos y trinos.
Celajes y voces
van al infinito,
sin alas ni adornos
parecen ovillos;
van al infinito,
sin alas ni adornos
parecen ovillos;
bosquejan el dibujo
de un cielo de lino
que dilata rasgos
de un sueño divino.
de un cielo de lino
que dilata rasgos
de un sueño divino.
jueves 27 abril 2017
Copyright © Derechos reservados ®
Última edición: