En mi reloj ya no se marca el tiempo
ni las horas de triste recorrido,
tampoco es un reloj que en su tañido
llore con amargura el contratiempo.
Sigo adelante yo en mi desaliento
Me siento bien, te estoy agradecido.
Soy feliz y no me siento confundido
al trinar en otro árbol más contento
Estoy seguro que encontrarás asiento
en el purgatorio de algún ángel caído
pagando tu desamor con su sustento
Ya levanté una losa oscura de cemento
para sentirme seguro, protegido,
lejos de tu corazón tan ceniciento
Pepesori
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