Reniel Floyer
Poeta asiduo al portal
Cuando observo fijamente tus ojos
al envejecer sentido le encuentro,
pues ningún abrazo me sabe más fuerte,
que a los tuyos cuando me contienes.
Cuan dulce y placentero es el canto
de tus latidos cuando en tu pecho descanso,
en ese lecho, tu pecho,
donde dos almas que se aman fraguaron su pacto:
"un mismo sendero, amalgamados, ir caminando".
Cuando sonríes todo se ilumina de verdad,
se siente raro tanta luminosidad,
idiotizas toda mi racionalidad.
Aprendimos a ser el soporte
que sostenga los días oscuros
el uno al otro.
Aprendimos a ser días enteros,
no solo pequeños momentos efímeros.
Tal vez sea un sin sentido,
quizás un pensamiento inmaduro,
el deseo de solo observarte,
que se pasen las horas,
que mientras siga la vida,
para mí,
en ti,
se detenga el mundo.
No somos la mejor pareja del mundo,
no pretendo decir que lo somos,
¿"la pareja perfecta"? de ningún modo,
somos solo dos personas que se aman
y que el amor que se tienen, vivirlo intentan,
como dos almas que fraguaron un pacto,
y que amalgamados, juntos, eternos,
el mismo sendero van caminando.
Reniel Floyer© - Paraguay
al envejecer sentido le encuentro,
pues ningún abrazo me sabe más fuerte,
que a los tuyos cuando me contienes.
Cuan dulce y placentero es el canto
de tus latidos cuando en tu pecho descanso,
en ese lecho, tu pecho,
donde dos almas que se aman fraguaron su pacto:
"un mismo sendero, amalgamados, ir caminando".
Cuando sonríes todo se ilumina de verdad,
se siente raro tanta luminosidad,
idiotizas toda mi racionalidad.
Aprendimos a ser el soporte
que sostenga los días oscuros
el uno al otro.
Aprendimos a ser días enteros,
no solo pequeños momentos efímeros.
Tal vez sea un sin sentido,
quizás un pensamiento inmaduro,
el deseo de solo observarte,
que se pasen las horas,
que mientras siga la vida,
para mí,
en ti,
se detenga el mundo.
No somos la mejor pareja del mundo,
no pretendo decir que lo somos,
¿"la pareja perfecta"? de ningún modo,
somos solo dos personas que se aman
y que el amor que se tienen, vivirlo intentan,
como dos almas que fraguaron un pacto,
y que amalgamados, juntos, eternos,
el mismo sendero van caminando.
Reniel Floyer© - Paraguay