Camy
Camelia Miranda
Sólo se escucha...
como se quiebra el viento cuando ronda el pensamiento,
como se desluce el verbo que apunta al titilo mirar
y las palabras,
¡ah! las palabras,
una maraña sin destino al final del día...
entonces, me pregunto
¿Cómo se puede desear tanto con los bolsillos llenos?
¿Cómo es que se destilan las ganas en mallas prietas?
De pronto es avanzar a ciegas en caminos empedrados,
es...
dejarse arrasar indolente frente al trinar del alba,
es quizás...
más dulce creer para no perecer en la gesta,
o mejor aún...
ser letrilla de la canción más corta que el alma sentencie,
para bailarla eternamente al filo del ocaso que la enardece.
(Publicado en Mundo Poesía el 07 de Agosto del 2010)