adopos
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Don Valentín de los Febreros
Se acerca ya don Valentín de los Febreros
a pedirme cuentas del amor y el desamor.
No sé cuántas rosas perdieron sus espinas,
en los ramos y las manos de la bella Manci.
No sé cuántas veces oré culpable de amor
en la iglesia del corazón de quien me tuvo.
Vivía, cantaba feliz entre sus ojos claros,
sin entender que por mí el desamor crecía.
Fue de joven y don Valentín eso lo sabía;
entonces si sólo amé,¿ por qué las cuentas?
La historia sabe que para verla crucé ríos,
en ese tren del valle que trepaba al cielo.
Reí con sus hermanos juntando los pacaes,
para el postre de la amada y los febreros.
Ahora vivo por volver al pueblo de Valver,
donde el árbol de su estancia espera verme.
Me contará Don Valentín de los Febreros,
¿por qué las cartas y las flores no llegaron?
¿Hubo un Yago de halcón en mis palomas,
mientras yo juraba que el amor perduraría?.
Se acerca ya don Valentín de los Febreros
a pedirme cuentas del amor y el desamor.
No sé cuántas rosas perdieron sus espinas,
en los ramos y las manos de la bella Manci.
No sé cuántas veces oré culpable de amor
en la iglesia del corazón de quien me tuvo.
Vivía, cantaba feliz entre sus ojos claros,
sin entender que por mí el desamor crecía.
Fue de joven y don Valentín eso lo sabía;
entonces si sólo amé,¿ por qué las cuentas?
La historia sabe que para verla crucé ríos,
en ese tren del valle que trepaba al cielo.
Reí con sus hermanos juntando los pacaes,
para el postre de la amada y los febreros.
Ahora vivo por volver al pueblo de Valver,
donde el árbol de su estancia espera verme.
Me contará Don Valentín de los Febreros,
¿por qué las cartas y las flores no llegaron?
¿Hubo un Yago de halcón en mis palomas,
mientras yo juraba que el amor perduraría?.
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